Culiacán, Sin.- El 16 por ciento del impuesto
al valor agregado a la comida rápida que entró en vigor desde este 1 de julio
no solamente afecta a los personas que por cuestiones laborales compran ese
tipo de alimentos, sino a los negocios que están en el Régimen General de Ley
que venden arriba de 2 millones de pesos al año y que los obligan a aplicarlo,
declaró el presidente de la
Cámara Nacional de Comercio en Culiacán, Lauro Meléndrez
Parra.
Aclaró que las empresas grandes quedan en
desventaja ante negocios que están registrados en el Régimen de Incorporación
Fiscal, pero que en realidad sus ventas son altas pero evaden al fisco.
?La autoridad no tiene la capacidad o no ha
querido pues determinar cuánto es lo que venden en una auditoria directa,
porque es lo que tendrían que hacer y así decir tú no eres RIF, tú entras en el
régimen general de ley, hay mucho establecimiento que sí es régimen general de
ley, que sigue pagando como RIF y eso evade?, dijo.
Meléndrez Parra consideró que la Secretaría de Hacienda
debe actuar para que se paguen los impuestos reales, pero también contra el
ambulantaje que es una competencia desleal que está a la vista pero que para
las autoridades es un problema invisible.SA