El huevo de la serpiente

Culiacán, Sinaloa, 02 de diciembre 2019. La amenaza del gobierno de Estados Unidos, en boca de Donald Trump, de calificar a los cárteles mexicanos de organizaciones terroristas, es de suyo peligrosa y amerita una respuesta clara y tajante de su contraparte mexicana, lo que hasta ahora no se ha dado en su correcta dimensión.

No hay descargo para las organizaciones delictivas (que, por cierto, muy poco poder tendrían si no fuera por su evidente sociedad con grupos similares en el vecino país) pero las consecuencias de una declaración así, una vez formalizada, serían muy graves para ambos países, pero de mayor impacto en el nuestro.

Van desde los bloqueos financieros a empresas mexicanas, por causa real o ficticia, como ha sucedido en varias ocasiones, la prohibición de ingreso a territorio estadunidense, la “legalización” de la deportación de cualquier persona señalada como sospechosa (de terrorismo) hasta la intervención militar abierta o maquillada.

Pero la amenaza (por ahora) no es nueva, la hizo Trump desde marzo pasado y la ha repetido en otras ocasiones, aunque esta vez de manera clara y directa.

La relación bilateral, siempre cargada a los intereses de Estados Unidos, dígase lo que se diga, se haría sumamente conflictiva y el intercambio económico se vería seriamente afectado.

DE TERRORISTAS A TERRORISTAS

En el extremo, conviene recordar (como ya lo han señalado otros analistas) que las acciones antiterroristas de Estados Unidos se basan en disposiciones (aprobadas durante el gobierno de George W. Bush y en vigor) autoritarias y discrecionales, despreciando a las soberanías nacionales, incluyendo la intervención armada en cualquier país donde determinen, unilateralmente, que hay terrorismo.

Por otra parte, hay una cínica marginación del hecho incontestable de que el narcotráfico ha prosperado gracias a los altísimos niveles de consumo y demanda en Estados Unidos, mientras que son los contrabandistas de ese país quienes surten de armas a los que operan en México.

En ese sentido, narcoterrorismo o no, el principal responsable es el gobierno estadounidense, donde, es un hecho conocido, las redes distribuidoras de la droga operan a tambor batiente sin que las “mejores policías del mundo” sean capaces de combatirlas efectivamente.

¿ALCANZARÁ LA INERCIA?

En el 2021 habrá elecciones, de las llamadas “intermedias”. En varios estados se disputarán las gubernaturas y en todos (32) habrá relevos, sean de congresos locales y/o alcaldías.

Se elegirán 500 diputados federales y 13 gobernadores: Colima, Guerrero, Michoacán, Querétaro, Sinaloa, San Luis Potosí, Nayarit, Campeche, Sonora, Zacatecas, Baja California Sur, Chihuahua y Tlaxcala.

En total, ese año se definirán 3 mil 495 cargos, con un padrón electoral de 96 millones de ciudadanos, según cálculos del INE, seis millones de votantes más que en el pasado 2018.

El partido y/o movimiento, Morena, gobierna actualmente en siete entidades: Puebla (Miguel Barbosa); Baja California (Jaime Bonilla); CDMX (Claudia Sheinbaum); Tabasco (Adán Augusto López); Chiapas (Rutilio Escandón); Veracruz (Cuitláhuac García) y Morelos (Cuauhtémoc Blanco, del PES, en alianza con Morena).

De las trece gubernaturas en disputa en el 2021, los morenistas confían en ganar al menos ocho, pero hay analistas que aseguran que podrían llegar a 18 o incluso a veinte.

La cuestión es ver si la inercia de la indignación ciudadana, el hartazgo de una lesiva clase política y el rechazo sin precedentes a los gobiernos anteriores (el factor central que configuró la nueva correlación de fuerzas y el surgimiento de una nueva hegemonía) permanece con el arrastre necesario.

Ya veremos.

EN EL TINTERO

-La diputada federal, Merary Villegas, presentó un punto de acuerdo para exhortar al Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), a la Comisión Estatal de Derechos Humanos y la Fiscalía General del Estado, a que se investigue a Rigoberto Ocampo Alcántar, subsecretario de Educación Pública de Sinaloa, por “presunta discriminación al culpar a una madre por el fallecimiento de su hijo víctima de un homicidio”.

-En tanto, “la Federación retomará la experiencia de Sinaloa en la medición del desarrollo Infantil”, según dijo Marco Bucio Mujica, subsecretario de Educación Básica de la Secretaría de Educación Pública (SEP), al participar en una de esas “presentaciones de resultados” que nadie ve por parte alguna.

-De paso, desde la delegación de “Mexicanos primero”, en la Sepyc de Sinaloa, se hace saber que están “humanizando” al sistema educativo (que deshumanizado ha de estar).  

-Se tengan, o no, otros datos, no es cosa de echar a la basura y marginar sin más el informe de Amnistía Internacional (AI): México: cuando las palabras no bastan, donde se evalúa el primer año del gobierno de AMLO en materia de seguridad.

-Para AI, “aunque el gobierno federal ha promovido cambios en el discurso sobre asuntos de seguridad, en realidad ha habido una continuidad preocupante de las políticas de sus antecesores”. Considerarlo y corregir lo corregible, es lo que procede.

-El apunte, también en “Vértice de Sinaloa” (verticedesinaloa.net); Línea Directa (https://www.lineadirectaportal.com); Didáktica (http://www.didaktica.com); Sitio Telles (http://www.jorgeluistelles.com); Síntesis de prensa, de Héctor Muñoz, y en “Voces del Periodista”, revista del club de periodistas de México (vocesdelperiodista.com.mx). ([email protected]).

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