Mazatlán, Sinaloa.- Con el inicio de la veda del camarón y ante una mala temporada de capturas por la baja producción, trabajadoras de empacadoras del crustáceo en Mazatlán, confían que el Gobierno Estatal entregue apoyos necesarios como despensas y ponga en marcha el empleo temporal, expresó María Candelaria Castorena Govea.
La representante de maquiladoras comentó que mantienen la esperanza que el gobernador gestione los recursos para entregar la ayuda una vez finalizada la temporada de capturas, sobre todo por el periodo difícil en el que únicamente tres de diez congeladoras que hay en el puerto, se encuentran en operación.
“Nos hemos enfocado a que nos den la despensa y el empleo temporal por medio de la señora Rosy, que a mí ya me mandó al DIF municipal para que hiciera unos movimientos”.
Detalló que de la actividad son decenas de familias las que viven y que desde el mes de diciembre sobreviven con lo poco que llega de altamar, además del camarón que llega de las granjas; sin embargo, son muchas más mujeres las que se encuentran desempleadas por la difícil situación.
Castorena Govea denostó las declaraciones del director de Bienestar y Desarrollo Social del Ayuntamiento, Tonatiuh Guerra Martínez, ya que al ir a solicitar los apoyos para decenas de trabajadoras, en su mayoría madres solteras, les han cerrado las puertas, delegando la responsabilidad al ejecutivo estatal o a Conapesca.
“En realidad a nosotros el gobierno municipal nunca nos ha apoyado y el Gobierno del Estado sí, que no nos cierre las puertas con sus comentarios que él haga, porque a veces los comentarios que él pueda hacer nos afecta en cuanto a bajar un recurso. Si no ayuda, que no estorbe”.
Reconoció el esfuerzo de la presidenta del DIF Estatal Rosy Fuentes de Ordaz, ya que dijo, desde el inicio de la administración hizo el compromiso, no sólo con el sector pesquero, sino con aquellos que dependen directa e indirectamente de él.
Candelaria Castorena agregó que ahorita los pocos empleados que mantienen sus trabajos en la maquila están a la expectativa del arribo de los últimos barcos, para iniciar con el peregrinar de buscar una nueva fuente de ingreso hasta que se vuelva a dar comienzo con una nueva temporada.