Guamúchil, Sin. La comunidad educativa de la Escuela Secundaria SNTE 53 de Guamúchil se encuentra de luto tras el fallecimiento de tres adolescentes, uno de ellos recién egresado del plantel y dos más que habían concluido el segundo grado y se preparaban para iniciar el tercer año escolar.
El subdirector de la institución, Francisco Alfonso Reyes López, manifestó que la noticia ha causado una profunda consternación entre docentes, alumnos y personal administrativo, quienes aún intentan asimilar la pérdida.
La tragedia ocurrió la tarde del lunes 20 de julio de 2026, cuando Jonathan Josué, de 15 años; Edwin Emiliano, de 14, y Cristian Adán, de 14 años, durante la lluvia quedaron atrapados bajo una barda que colapsó junto a un arroyo.
Eran jóvenes ampliamente conocidos y con muchas amistades
El directivo señaló que los tres jóvenes eran ampliamente conocidos dentro de la escuela, donde habían construido amistades y compartido actividades deportivas y académicas.
Indicó que, además del impacto para las familias, la tragedia también deja un vacío entre sus compañeros de generación y maestros, quienes convivieron con ellos durante su formación.
“Eran niños muy conocidos, muy queridos. Jugaban mucho futbol, se divertían como cualquier otro alumno y hoy quedan truncas las aspiraciones tanto de ellos como de sus familias”, expresó el subdirector al enviar un mensaje de solidaridad a los seres queridos de las víctimas.
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Jonathan ya había egresado y los otros habían concluido segundo grado
Reyes López recordó que uno de los adolescentes había egresado recientemente de la secundaria, mientras que los otros dos pertenecían a los turnos matutino y vespertino, respectivamente, y ambos ya habían acreditado el segundo grado para incorporarse al tercero en el próximo ciclo escolar.
Reconoció que el ambiente en la institución es de tristeza, ya que los docentes han compartido recuerdos y experiencias vividas con los estudiantes.
Sin juzgar lo ocurrido, se espera que puedan prevenirse nuevas tragedias
Asimismo, señaló que este hecho debe invitar a la reflexión sobre la importancia de prevenir situaciones de riesgo, especialmente cuando existen condiciones climatológicas adversas o escenarios que pueden poner en peligro la integridad de los jóvenes.
Aclaró que su intención no es emitir juicios sobre lo ocurrido, sino destacar que muchas tragedias pueden evitarse mediante la prevención y la toma de decisiones responsables.
El subdirector reiteró sus condolencias a las familias afectadas y expresó su deseo de que encuentren fortaleza para afrontar este difícil momento.
También hizo votos para que una tragedia de esta magnitud no vuelva a repetirse en la comunidad, al considerar que el fallecimiento de tres adolescentes representa una pérdida irreparable para la sociedad, pues eran jóvenes con proyectos, sueños y un futuro por construir.
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Cómo apoyar emocionalmente a una comunidad escolar tras la muerte de estudiantes
Después de una tragedia que involucra a estudiantes, las instituciones educativas suelen activar protocolos de acompañamiento socioemocional para alumnos, docentes y familias. Entre las acciones más recomendadas se encuentran la intervención de psicólogos, espacios de expresión del duelo, actividades de contención emocional, seguimiento a estudiantes con mayor afectación, comunicación permanente con los padres de familia y la promoción de estrategias para fortalecer la salud mental.