Guasave, Sinaloa. La falta de rentabilidad en el campo sinaloense está empujando a los productores de frijol a tomar decisiones drásticas que podrían impactar de forma severa la producción estatal en el próximo ciclo agrícola.
De acuerdo con Alfredo Rosales Gámez, presidente de la rama de frijol de la CNC, actualmente se realiza un levantamiento para dimensionar la problemática, pero el panorama ya es claro: productores están malvendiendo sus cosechas e incluso deshaciéndose de sus herramientas de trabajo.
“Hay compañeros que no solo están vendiendo su producto a precios muy bajos, también están vendiendo tractores, implementos agrícolas y buscando rentar sus tierras para poder cubrir deudas. La situación es crítica porque no hay retorno de inversión”, expresó.
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El dirigente advirtió que esta situación podría derivar en una disminución significativa del número de productores, lo que inevitablemente se reflejará en la producción.
En el caso específico del frijol, estimó que la reducción podría oscilar entre un 15 y un 30 por ciento. Recordó que hace dos ciclos se sembraban más de 100 mil hectáreas, mientras que en el actual apenas se alcanzaron menos de 70 mil, lo que representa una caída cercana a las 30 o 40 mil hectáreas.
“Hoy no hay frijol en los anaqueles, y el que se produce en Sinaloa no tiene precio. Estamos cayendo en un hoyo sin retorno. Muchos productores ya están ‘tirando la toalla’”, lamentó.
Ante este escenario, una de las principales alternativas que están adoptando los agricultores es la renta de sus parcelas, con el objetivo de recuperar parte de la inversión perdida y hacer frente a sus compromisos económicos.
Sin embargo, el impacto no es igual para todos. Rosales Gámez señaló que los pequeños productores son los más vulnerables debido a que dependen de servicios como maquila, trilla y fletes, lo que incrementa sus costos y reduce aún más sus márgenes de ganancia.
Finalmente, explicó que aunque la escasez de agua ha sido un factor en la disminución de siembras en los últimos años, hoy se suma una combinación de problemas como la falta de comercialización y los bajos precios, que en conjunto hacen inviable la actividad agrícola.
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¿Por qué están dejando de sembrar los productores de frijol?
Principalmente por la falta de rentabilidad: los bajos precios de venta, altos costos de producción y dificultades en la comercialización impiden recuperar la inversión, obligando a muchos a abandonar la actividad.