Navolato

En Sinaloa hasta el jueves 16 de abril por COVID-19 se contabilizan 325 casos confirmados, 618 sospechosos, 41 defunciones y 24 recuperados.

Solo cuatro municipios, Choix, Angostura, San Ignacio y Concordia, no registran casos oficialmente.

Vale la pena ver en especial el caso del municipio de Navolato. De acuerdo a las estadísticas que lleva la Secretaría de Salud de Gobierno del Estado, en ese municipio se han registrado 11 casos de contagios con COVID-19 19, lo que representa solo el 3.4 por ciento del total en Sinaloa.

Sin embargo, alrededor del 10 por ciento de las personas fallecidas en la entidad corresponden a ese pequeño municipio sinaloense.

Junto con Culiacán se ha convertido en punto rojo en la entidad, no tanto por el número de casos confirmados, sino por la letalidad y por el hecho de que le ha pegado de manera directa y fatal a funcionarios del Ayuntamiento.

Juan Ernesto Castaños, coordinador de Eventos Especiales del municipio, falleció a causa de esa enfermedad el 10 de abril pasado. Fue el primer caso oficialmente reconocido en el municipio cañero. Su hermano Mario Alberto, un destacado deportista especial, murió por la misma causa cuatro días después.

Narciso Guzmán Pérez, coordinador de Inversión Municipal, falleció por la misma causa el 13 de abril.

Aurelio López Ventura, de titular del Archivo Municipal, murió el 10 de abril.

Antes murió la jefa del Departamento de Aseo y Limpia, Teresa Gutiérrez Pérez. Fue internada en la clínica del IMSS el domingo 5 de abril y falleció el jueves 9. Presentaba un cuadro de insuficiencia respiratoria similar a la sintomatología de la enfermedad.

Este jueves 16 de abril el secretario del Ayuntamiento de Navolato, Andrés Salvador Padilla Guerra, fue hospitalizado luego de presentar síntomas de COVID-19. Está internado en un hospital particular y se confirmó que dio positivo al virus.

Hay otros dos funcionarios municipales positivos de la enfermedad y tres más sospechosos que se mantienen aislados en sus domicilios.

Ante ello, el gobierno de Navolato ha tomado una serie de medidas preventivas.

El caso Navolato es una lección. Es un pequeño municipio que se parece mucho a una gran familia, que puede ser la de cualquiera de nosotros, y están no solo enfermando, sino muriendo.

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