La FIFA excluyó al equipo mexicano León del Mundial de clubes a celebrarse este verano porque, según sus reglamentos (?), ningún participante puede formar parte de una multipropiedad. Y desde que se emitió el comunicado, se ha convertido en un drama digno de una telenovela que seguro tendrá un final clásico de esos churros programas que generan las televisoras.
El León ganó en la cancha su derecho en 2023, y por ende debe de respetársele, sin importar que posteriormente los hayan balconeado de ser el hermano menor dentro de una empresa donde el primogénito es el Pachuca.
¿Ustedes creen que la FIFA no sabía de la existencia de esa multipropiedad, como las que maneja Ricardo Salinas (TV Azteca) con Mazatlán y dos clubes más?, ¿O la del Santos y Atlas manejados por la familia Irarragorri?, ¿O la del Grupo Caliente que es dueño del Tijuana y Querétaro, con un “pilón” llamado Dorados?
¡Claro que la Federación lo sabía!, porque esto ha sido un tema añejo al que los mismos directivos del futbol mexicano le pusieron fecha de caducidad hace más de 10 años en una reunión de dueños. Entonces, nadie le puede arrebatar a los guanajuatenses su legítimo derecho de competir en tan suculento evento en el que, de entrada, tienen garantizados la nada despreciable bolsa de 20 millones de dólares como mínimo.
Aunque todavía no han hecho sonar la ocarina marcando el final del juego, o de la telenovela, el León está peleando a muerte y llegando hasta las últimas instancias para mantenerse como uno de los invitados a tan importante competencia.
Sin embargo, el pleito de escritorio provocó especulaciones que tomaron tintes de acusatorias, en el que involucran al América de ser el esquirol de este tema aparentemente queriendo apropiarse de la plaza ganada por los “panzas verdes”.
Al menos así de claro lo manifiestan aquellos analistas anti americanistas en los programas de televisión.
Pero el encono no estriba tanto en la decisión tomada por la FIFA, sino en su respuesta de suplir al León inmiscuyendo al América jugando una eliminatoria contra Los Angeles FC de la Liga MS.
Dicen, y dicen bien, que no existe un peor enemigo de un mexicano que el propio mexicano. A los analistas y los antis poco les importaría el tema si el actual tricampeón del futbol mexicano no estuviera involucrado en la pendencia por esa atractiva y suculenta plaza.
El mejor argumento que debieron haber dado, es que, si el León finalmente logra ser excluido, su lugar lo debería de tomar, por legítimo derecho, el subcampeón de aquella eliminatoria del 2023, que en este caso fue Los Angeles FC, y asunto arreglado.