A proteger la primera línea

Si en la primera línea de batalla de la guerra que se libra contra el coronavirus las cosas no se están haciendo bien, no es muy promisorio el resultado y por ello no solo debe aumentar nuestra preocupación, sino también generar la exigencia de que se tomen las medidas que permitan corregir las fallas.

En Sinaloa y en varios estados del país los últimos días se han dado manifestaciones de médicos, enfermeras y demás personal del Sistema de Salud, denunciando que no están recibiendo los más elementales apoyos para realizar su trabajo y protegerse al mismo tiempo.

Esta semana lo hicieron en nuestra entidad personal del Hospital de la Mujer y del Instituto Mexicano del Seguro Social en Culiacán. En muchos otros estados del país se han tenido expresiones en el mismo sentido, aunque la mayoría guarda silencio por el temor de alguna represalia laboral.

En Monclova en el IMSS se dio a conocer que ante la carencia de equipos se han tenido contagios masivos en el personal. En otras entidades se han registrado fallecimientos de médicos.

La denuncia es muy grave. Eso no puede suceder y si sucede, cosas peores les pasarán a los ciudadanos que requieran atención médica.

Elementalmente esos hombres y mujeres que están en la primera fila de la batalla contra la pandemia deben disponer de mascarillas número 95, guantes, lentes, caretas y ropa desechable para atender pacientes con Coronavirus o casos sospechosos y no lo tienen.

Es cierto que las cosas no estaban bien antes, ni el personal era suficiente, ni los equipos ni la infraestructura en materia de salud, pero hoy en la emergencia sanitaria las carencias se recrudecen.

Pese a ello los pacientes se tienen que atender, no pueden ser enviados a sus casas a morir, y quienes tienen que dar la cara en los hospitales cuando menos tienen que estar protegidos.

No se podrá ganar la guerra exponiendo tanto a los soldados, o si se logra pese a todas las fallas que hoy se pide corregir, el costo puede ser muy alto.

En 280 caracteres. Es dolorosa la decisión de cerrar las playas a visitantes, junto con otras medidas que tendrán serio impacto económico, pero primero está la salud de los ciudadanos. Que lo que se está haciendo sea lo adecuado y oportuno para que las cosas puedan regresar a la normalidad lo más pronto posible. Las playas ahí estarán tras la emergencia. 

Comentarios