México.- Este martes 24 de marzo de 2026, las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos del Senado aprobaron el denominado “Plan B” de la reforma electoral, promovido por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Tras más de tres horas de debate, y al considerar que el tema había sido suficientemente discutido, la iniciativa fue avalada por mayoría con 24 votos a favor y 11 en contra. Sin embargo, el dictamen contó únicamente con el respaldo de Morena y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), mientras que los legisladores del Partido del Trabajo (PT) se ausentaron durante la sesión.
Con este resultado, el proyecto de reforma en materia electoral quedó listo para ser discutido y votado en el pleno del Senado el próximo miércoles 25 de marzo, como un paso clave dentro del proceso legislativo.
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Principales propuestas del Plan B de la reforma electoral
-Posibilidad de realizar la consulta de revocación de mandato en 2027 o 2028
-Coincidencia del ejercicio de revocación con las elecciones intermedias para reducir costos operativos
-Integración de ayuntamientos con una sindicatura y entre siete y quince regidurías
-Límites al presupuesto anual de los congresos estatales
-Restricciones a salarios y prestaciones de funcionarios electorales para reforzar medidas de austeridad
-Revocación de mandato y cambios legales
El Plan B también plantea que la revocación de mandato se realice el primer domingo de junio del tercer o cuarto año de gobierno, es decir, en 2027 o 2028. Además, se proponen reformas a los artículos 31, 99, 104, 116, 192 y 310 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, así como ajustes a los artículos 30, 50, 51, 54 y 55 de la Ley de Partidos Políticos.
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Rechazo a la reforma electoral de Sheinbaum
El pasado 11 de marzo, la Cámara de Diputados de México rechazó la propuesta de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. La iniciativa no alcanzó la mayoría calificada necesaria para modificar la Constitución, al obtener solo 259 votos a favor y 234 en contra.
Fue entonces cuando el gobierno federal activó un “Plan B” consistente en cambios a leyes secundarias que solo requieren mayoría simple y que ahora continúa su proceso de discusión.