México.- La nueva realidad de México ante el COVID-19, estará marcada por altos niveles de pobreza laboral, indicó el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social -Coneval-.
El Consejo estimó los efectos potenciales que la actual coyuntura sanitaria podría
generar en los niveles de pobreza por ingresos y en la pobreza laboral.
Detalla que la pobreza por ingresos se podría incrementar entre 7.2 y 7.9 puntos porcentuales, teniendo un incremento de la población en situación de pobreza extrema por ingresos entre 6.1 y 10.7 millones de personas para 2020, mientras que para la pobreza laboral se estima un aumento de 37.3% a 45.8% en el segundo trimestre del 2020
En un desplegado publicado en sus redes sociales, el Coneval indica que es necesario considerar que hay sectores de la población que afrontan esta pandemia
con mayores desventajas, por ejemplo: las mujeres, los trabajadores tanto del sector formal como del informal, las personas desempleadas y las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPyME), los jornaleros agrícolas, y niñas y niños, cuyo aprendizaje se ve afectado por falta de acceso a las nuevas tecnologías.
Alertó que la crisis podría provocar que la población que en 2018 no era pobre ni vulnerable, tenga afectaciones que los lleven a encontrarse en condiciones de pobreza o vulnerabilidad
El documento analiza la incidencia que podrían tener los 19 programas sociales prioritarios para apoyar a los sectores más afectados por la pandemia; ocho programas como directamente relevantes para atender la pobreza; en el corto plazo, la operación de estos programas puede ser de utilidad para atender la reducción en el ingreso de la población.
Consulta aquí el documento completo del CONEVAL
También da alternativas ante estos escenarios y precisa que es indispensable diseñar una estrategia para afrontar los efectos que esta emergencia detonará para los grupos de población más vulnerables en las dimensiones de bienestar económico y ejercicio de derechos sociales.
Asimismo, indica que es necesario recuperar una trayectoria de crecimiento económico incluyente e impulsar medidas de mediano y largo plazos imprescindibles
para construir un sistema de protección social con enfoque de derechos sociales resiliente a eventos críticos o de crisis.