DELINCUENCIA

Autoridades frustran extorsión telefónica; simulaban un secuestro para pedir dinero

Extorsionadores amedrentaron a la familia de un adulto mayor a quién aseguraron habían secuestrado y les pedían dinero para liberarlo.

Créditos: Internet
Escrito en MÉXICO el

Puebla.- El secuestro virtual es una practica que se ha hecho común en los delincuentes y las autoridades alertan de manera constante para evitar que caigan en una extorsión telefónica, la Fiscalía General del Estado logró poner a salvo a un adulto mayor que supuestamente había sido secuestrado.

Mediante labores de investigación, la Fiscalía General del Estado de Puebla localizó ileso a un hombre de la tercera edad víctima de extorsión telefónica en su modalidad de secuestro virtual.

El 4 de junio de 2022 las personas denunciantes recibieron la llamada de un masculino que se identificó como miembro de un grupo criminal y les aseguró tener secuestrado a su familiar, por lo que debían juntar todo el dinero que pudieran para su rescate.

Al recibir la denuncia, la Fiscalía de Puebla realizó diversas labores de campo e inteligencia que permitieron ubicar a la víctima en óptimas condiciones en el Centro del municipio de Libres.

Con la información recabada, se estableció que el número telefónico del sujeto activo provenía de un Centro Federal de Readaptación Social, por ello, se brindó asesoría a las víctimas de extorsión telefónica.

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Extorsión telefónica

La extorsión telefónica es un tipo de fraude que consiste en utilizar la intimidación a través de comunicaciones telefónicas para extorsionar a la víctima, usualmente simulando un secuestro o una venta de protección. Se ha vuelto común desde el año 2001 con el impulso masivo de los teléfonos celulares. Se calcula que cada extorsionador hace un aproximado de siete mil llamadas al mes actualmente.

Al principio afectaba más a personas con familiares en el extranjeros o ausentes y su modalidad consistía en engañar al familiar identificándose con un policía, médico o agente aduanal pidiendo dinero para sacar de la cárcel, pagar una multa o tratamiento médico de la supuesta víctima. En muchos casos se conocía a las víctimas.

Surgieron modalidades mediante el uso de directorio telefónicos por delincuentes que hacen dichas llamadas desde los reclusorios usando celulares. La modalidad de secuestro exprés usa un lenguaje agresivo, a veces simulando la voz del supuesto secuestrado en el que se intenta obligar al pago de un rescate en unas pocas horas. Por lo general los delincuentes dentro de las cárceles tienen ayuda del exterior para completar el fraude.