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Agencias.- Te imaginas escuchar de pronto en la radio una nota que indique “hoy estará nublado con alta probabilidad para lluvia de diamantes”, sería la locura y todos pondríamos nuestro balde para “cachar” las piedritas que caen del cielo, pero claro, los que saldrían ganando son quienes tengan su alberca en casa.
Pero por desgracia esto, aunque hay estudios que indican que sucede, no es en la Tierra, sino en dos planetas del sistema solar los más alejados y de los que se sabe menos que el resto: Neptuno y Urano.
El universo guarda cosas desconocidas, increíbles, y esta lluvia de diamantes que, de acuerdo a los expertos, un creciente cuerpo de evidencia sugiere que los dos “gigantes de hielo” en nuestro Sistema Solar, Neptuno y Urano, se caracterizan por esta intrigante rareza meteorológica, con diamantes cayendo al suelo.
Neptuno y Urano son conocidos como los gigantes de hielo debido a que están formados en gran parte por agua, amoníaco y metano, compuestos a los que los astrónomos se refieren como “hielo”
¿Pero de donde sale esta teoría de lluvia de diamantes? La idea se planteó en 1977 y desde entonces, se han utilizado modelos matemáticos para estimar las condiciones en los mantos de Neptuno y Urano, regiones de líquido sobrecalentado, intercaladas entre la atmósfera y el núcleo rocoso.
De acuerdo a investigaciones que destaca el sistema Meteored.mx, estos modelos han encontrado que las regiones internas de los mantos tienen temperaturas de alrededor de 6,727 ? y presiones que son 6 millones de veces mayores que la atmósfera de la Tierra. Hacia las capas exteriores del manto, estas cifras disminuyen a temperaturas ligeramente menos extremas de 1,727 ? y presiones 200,000 veces mayores que la atmósfera de la Tierra. En estas capas exteriores, la presión es lo suficientemente grande como para que los átomos de carbono, que se originan en el metano, formen largas cadenas que se aprietan entre sí, formando la estructura cristalina sólida que llamamos diamante.
En 2020, la teoría se sustentó en un estudio publicado en la revista Nature Communications, que indica que, usando poliestireno de hidrocarburo (C8H8) en lugar de metano (CH4), los investigadores replicaron las temperaturas y presiones extremas de Neptuno y Urano usando potentes láseres; al hacerlo, pudieron crear diamantes diminutos.
En las condiciones que se viven en aquellos planetas, quizá los diamantes sean más grandes, o quizá también pequeños polvos, que de suceder en la Tierra ¡sería la locura!