Estados Unidos. De manera anticipada, Estados Unidos inició la temporada invernal con un repunte significativo de norovirus, un virus altamente contagioso responsable de la mayoría de los brotes de vómitos y diarrea en el país. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la circulación del patógeno ha mostrado un ascenso constante conforme avanza el clima frío, periodo en el que suele propagarse con mayor facilidad.
En la semana que terminó el 15 de noviembre, casi el 14 % de las pruebas analizadas resultaron positivas, una cifra que prácticamente duplica la registrada en agosto, cuando la positividad rondaba el 6.5 %. Durante esos días se procesaron más de 2 700 muestras y alrededor de 380 dieron positivo. Aunque los expertos señalan que estas variaciones dependen de la cantidad de pruebas realizadas, el incremento mantiene en alerta a las autoridades sanitarias.
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El norovirus, conocido también como “gripe estomacal”, suele causar vómitos, diarrea, náuseas y dolor abdominal por hasta tres días. Cada año provoca millones de contagios en EE. UU., cerca de 100 000 hospitalizaciones y alrededor de 900 muertes, afectando principalmente a adultos mayores, niños pequeños y personas inmunocomprometidas. La temporada más activa comprende de noviembre a abril y, durante el invierno pasado, algunos estados registraron tasas superiores al 25 %.
Los brotes recientes también han alcanzado espacios de alta concentración, como escuelas y cruceros. Uno de los casos más recientes se registró en el barco Oceania Insignia, donde al menos 75 personas enfermaron tras zarpar de Canadá. El CDC supervisa las medidas aplicadas a bordo, como limpieza reforzada e identificación temprana de síntomas.
¿Qué medidas ayudan realmente a frenar la propagación del norovirus?
Los especialistas insisten en prácticas esenciales: lavado frecuente de manos, desinfección constante de superficies, higiene estricta en alimentos y mantener precauciones incluso dos días después de desaparecer los síntomas, periodo en el que el virus sigue siendo contagioso. Con indicadores en ascenso, las autoridades anticipan una temporada especialmente activa e instan a la población a mantenerse alerta.