Estados Unidos. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este viernes su intención de realizar una visita oficial a Venezuela, aunque aclaró que aún no se ha establecido una fecha concreta para el viaje. La declaración se produjo en la Casa Blanca, cuando el mandatario se encontraba abordando un avión rumbo a Fort Bragg para reunirse con tropas involucradas en la operación que, en enero, culminó con la detención del expresidente venezolano Nicolás Maduro, en una acción militar que ha sido centro de polémica internacional.
Trump explicó que su viaje será posible gracias a “una relación muy, muy buena” con la actual presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y destacó la cooperación que mantienen ambos gobiernos en varios temas estratégicos. Aunque no detalló agenda ni calendario, reiteró que la intención de visitar el país caribeño es firme.
La captura de Maduro en enero y su traslado a Estados Unidos para enfrentar un juicio por cargos de narcoterrorismo y conspiración en Nueva York han sido eventos que han sacudido la política bilateral y reconfigurado la relación entre Washington y Caracas. Tras esa operación, la Casa Blanca ha respaldado públicamente a Rodríguez y ha promovido conversaciones directas con su administración, un giro notable respecto a la postura oficial del pasado reciente.
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Durante sus declaraciones, Trump destacó el papel central de la industria energética como un punto de anclaje de la cooperación entre los dos países. Señaló que acuerdos recientes permiten reabrir el mercado petrolero venezolano a empresas internacionales bajo supervisión estadounidense, y subrayó la importancia de las refinerías del Golfo de México para procesar el crudo producido en Venezuela.
¿Qué debe ocurrir antes de que Trump fije la fecha de su viaje a Venezuela?
La visita anunciada por Trump se enmarca en un momento de profundo cambio en la relación entre Washington y Caracas, en el que el petróleo —uno de los recursos más valiosos de Venezuela— ha pasado a ser uno de los ejes centrales del diálogo y la cooperación.
La administración estadounidense ha flexibilizado sanciones, otorgado licencias que permiten operaciones de petroleras extranjeras y respaldado explícitamente la gestión de Delcy Rodríguez al frente del Ejecutivo venezolano. Estas acciones no solo facilitan vínculos comerciales, sino que también buscan consolidar una nueva fase diplomática después de años de tensión. En este contexto, la fijación de una fecha concreta para la visita presidencial dependerá en buena medida del avance en estos acuerdos energéticos y de que se consolide un entorno de estabilidad política en Venezuela que facilite la logística y la seguridad del viaje, apuntan analistas.