Ottawa. En medio de un clima de tensiones discursivas con Washington, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, salió a fijar postura frente a las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien volvió a sugerir que su vecino del norte depende estructuralmente de Estados Unidos. Desde la ciudad de Québec, el mandatario canadiense rechazó esa narrativa y defendió la capacidad de su país para definir su propio destino.
Carney sostuvo que la relación entre ambas naciones es una de las más estrechas del mundo, tanto en lo económico como en lo político, pero subrayó que eso no implica subordinación. Afirmó que el crecimiento y la estabilidad de Canadá responden a decisiones internas, a su sistema democrático y a una identidad nacional consolidada. “Canadá prospera porque somos canadienses”, expresó, al remarcar que la soberanía no está en discusión.
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Las declaraciones se producen luego de que Trump, durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, retomara su discurso sobre una supuesta dependencia canadiense e incluso insinuara nuevamente la posibilidad de una anexión. Aunque Carney evitó mencionar directamente al mandatario estadounidense, sí advirtió que el escenario internacional atraviesa una transformación profunda, caracterizada por una crisis del modelo de gobernanza global encabezado históricamente por Estados Unidos.
Desde Davos, el jefe del gobierno canadiense llamó a reconocer una nueva etapa en las relaciones internacionales, en la que las potencias medias deben asumir mayor responsabilidad. En su mensaje, que fue recibido con aplausos, planteó que países como Canadá, que se beneficiaron durante décadas del liderazgo estadounidense, ahora están obligados a redefinir estrategias y fortalecer alianzas para preservar principios democráticos y reglas multilaterales básicas.
Potencias medias y liderazgo compartido
En ese contexto, Carney destacó que el mundo enfrenta un proceso de debilitamiento democrático y una creciente fragmentación política. Por ello, consideró imprescindible que las naciones de tamaño medio actúen de manera coordinada, impulsen el multilateralismo y eviten que los conflictos entre grandes potencias impongan la agenda global.
¿Qué buscó transmitir Carney ante los señalamientos de Trump?
El primer ministro canadiense buscó reafirmar que, pese a la cercanía con Estados Unidos, Canadá no depende de su vecino para existir ni para prosperar. Su mensaje apunta a fortalecer la idea de autonomía nacional, advertir sobre los cambios en el equilibrio internacional y dejar claro que las decisiones clave del país se toman en Ottawa, no en Washington.