Ciudad de México.- Originario de Silao, Guanajuato, Efraín Huerta Romo nació el 18
de junio de 1914. Hizo sus primeros estudios en León y Querétaro y
posteriormente llegó a la Ciudad de México donde cursó la preparatoria
hasta los primeros años de la carrera de leyes, la cual abandonó para
dedicarse al periodismo y a la literatura.
El autor de Los hombres del Alba, fue uno de los poetas más
reconocidos de México, cuyos versos se caracterizaban por ir en contra
de lo establecido en términos estilísticos. Desde que inició sus
estudios en la Facultad de Derecho se ligó a labores activistas y
políticas de la izquierda latinoamericana pero, sobre todo, a las letras
y a la escritura. Fue, al mismo tiempo, un rebelde literario, amante de
la de la Ciudad de México y de la justicia política y poética.
Desde 1936 se desempeñó como periodista profesional y trabajó en los
principales periódicos y revistas de la capital y en algunos de
provincia; su poesía se alimentó de los viajes que, siendo muy joven,
realizó por diversos países de Europa y a Estados Unidos. A partir de
1950 inició el movimiento neovanguardista de “El cocodrilismo” por lo
que fue conocido como “El gran Cocodrilo”.
Sus primeros poemarios ?Absoluto amor? y ?Línea del Alba?, se
incluyen en el volumen ?Los hombres del alba?, de 1944, la cual se
caracterizó por su liricismo amoroso, pero tras su vinculación con la
revista Taller evolucionó hacia una poesía que reflejaba tanto la
subjetividad personal como las circunstancias políticas y sociales. Fue
así como, la poesía de este autor de ganó un lugar dentro la literatura
mexicana
Dentro del grupo que integró la generación de Taller, revista
literaria que agrupó a creadores como Octavio Paz, José Revueltas,
Rafael Solana y Neftalí Beltrán, Efraín Huerta se distinguió, por su
apasionado interés por la redención del hombre, aprecio por la vida y el
país en toda su riqueza y justicia.
Como poeta, Huerta evolucionó hacia una obra lírica que reflejaba
tanto la subjetividad personal como las circunstancias políticas y
sociales de la época. El amor y la soledad, la rebeldía contra la
injusticia, su lucha contra la discriminación racial, la política y la
Ciudad de México, son los temas que lo distinguen como el poeta más
importante del siglo veinte en América Latina.
Entre los premios a los que se hizo acreedor destacan las Palmas
Académicas, del gobierno de Francia, en 1945; en 1978, el Premio Xavier
Villaurrutia; el Premio Nacional de Lingüística y poesía en 1976 , y el
Premio Nacional de Periodismo en Divulgación Cultural de 1978.
Se convirtió también en un buscado crítico cinematográfico, literario
y de teatro. Publicó sus artículos cinematográficos en diarios y
revistas e incluso fundó en 1945 la asociación Periodistas
Cinematográficos y de Espectáculos en México (PECIME) con el fin de
estudiar los problemas fundamentales de la industria fílmica nacional y
aportar fórmulas para su mejor solución.
Pocas personas podrían definir realmente a un hombre de letras como
lo harían sus propios hijos. Calificado como ?un poeta de la cuidad y
del amor?, este escritor se distinguió como un padre amoroso y vital
?que consideraba a la ciudad como una extensión de su casa?.
El 3 de febrero de 1982 murió a los 67 años de edad, siendo recordado
como una de las voces literarias más importantes del siglo XX mexicano.
Legó a sus lectores una biblioteca de más de seis mil títulos que se
encuentra abierta al público en la Casa del Poeta en la colonia Roma.
TJ
Se conmemoran 101 años del nacimiento de ‘El gran cocodrilo’, Efraín Huerta
Considerado uno de los poetas más importantes del siglo XX en América Latina, el escritor se consideraba a sí mismo como un autor comprometido con su propia conciencia
Fuente: Internet