Estados Unidos.- Considerada como una de las actrices más reconocidas en Hollywood, Jennifer Garner, ha roto el silencio sobre los momentos más complicados que vivió debido al constante seguimiento de los paparazzi, asegurando que algunos fotógrafos llegaron a poner en riesgo a sus hijos.
Durante su participación en un pódcast, Garner, quien comparte tres hijos con Ben Affleck —Violet, Fin y Samuel—, recordó varios episodios en los que la persecución de los fotógrafos alteró situaciones cotidianas de su familia y puso en riesgo a otras personas.
Garner recordó que los fotógrafos la seguían de manera constante y que, en ocasiones, varios vehículos infringían las normas de tránsito para no perderla de vista.
“Si yo pasaba un semáforo en amarillo, 15 autos cruzaban en rojo detrás mío”, contó
También afirmó que algunos fotógrafos invadían propiedades privadas y recorrían jardines o laderas para obtener una imagen.
“No se trataba solo de nosotros, era una industria que se había salido de control”, señaló Garner, visiblemente crítica con el sistema que alimenta este tipo de persecución.
Los hijos de Jennifer Garner también sufrieron el acoso de los paparazzi
La actriz señaló que el acoso no solo la perjudicaba a ella, sino también a sus hijos. Recordó que cuando intentaron inscribir a uno de ellos en un equipo de futbol, la propia organización les pidió que dejaran de asistir debido a la gran cantidad de vehículos de paparazzi que acudían a cada entrenamiento.
La intérprete comentó que con el tiempo se ha desarrollado una especie de respeto mutuo entre ellos, aunque describió esa relación como algo similar al “síndrome de Estocolmo”.
Sus declaraciones reavivan el debate sobre los límites del fotoperiodismo de celebridades y el impacto que puede tener en la vida cotidiana —especialmente en la de los hijos de figuras públicas.