Estados Unidos. La inteligencia artificial continúa expandiendo sus aplicaciones y ahora da un paso innovador en el ámbito cultural con la apertura de Dataland, un museo ubicado en Los Ángeles que propone una experiencia artística completamente personalizada. En este espacio, las reacciones físicas y emocionales de los visitantes se convierten en parte de las obras, transformando la forma tradicional de interactuar con el arte.
El recinto fue desarrollado por Refik Anadol Studio dentro de un complejo diseñado por el arquitecto Frank Gehry. Su principal atractivo es Machine Dreams: Rainforest, una instalación inmersiva inspirada en la selva amazónica que combina imágenes generadas mediante inteligencia artificial, sonido, aromas y datos biométricos para ofrecer un recorrido distinto a cada persona.
Un museo que adapta cada obra a quien la visita
Desde el inicio del recorrido, los asistentes reciben un difusor portátil de aromas y un brazalete biosensor de grado médico al escanear su boleto de entrada. Este dispositivo registra en tiempo real las respuestas fisiológicas del visitante, información que la inteligencia artificial utiliza para modificar el entorno digital mientras avanza la experiencia.
Te puede interesar leer: Sin conductor: PepsiCo pone en marcha camiones autónomos impulsados por inteligencia artificial
Según Refik Anadol, la tecnología empleada ya existe y permite interpretar las emociones de cada persona para alterar imágenes, sonidos e incluso las fragancias presentes durante el recorrido. El resultado es una obra en constante evolución que responde a las sensaciones de quien la observa.
Dataland cuenta con cinco galerías que reúnen cerca de mil 500 millones de píxeles distribuidos en paredes, pisos y techos, recreando digitalmente la selva amazónica en un espacio de aproximadamente 2 mil 300 metros cuadrados. Además, incluye una sala interactiva donde los visitantes pueden crear piezas digitales mediante un sistema conocido como “pincel pensante”.
El proyecto también incorpora el Large Nature Model, un modelo de inteligencia artificial desarrollado por Anadol a partir de 500 millones de imágenes obtenidas de manera ética. Esta tecnología permite que ninguna experiencia sea igual a otra y que las instalaciones evolucionen con cada interacción.
¿Qué convierte a Dataland en un museo diferente?
La principal característica del recinto es que cada recorrido es irrepetible. Los datos captados por el brazalete biosensor permiten que la inteligencia artificial genere modificaciones en tiempo real sobre las imágenes, el sonido y otros elementos de la exposición, creando una experiencia exclusiva para cada visitante.
Tecnología y creatividad buscan redefinir el futuro del arte
Inaugurado oficialmente el 20 de junio, Dataland también ofrece experiencias complementarias, como la degustación de chocolates desarrollados con información genética relacionada con el cacao amazónico y la entrega de un recuerdo digital personalizado basado en los datos recopilados durante la visita. Con esta propuesta, Refik Anadol busca demostrar que la inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta para ampliar las posibilidades creativas y fortalecer el vínculo entre la innovación tecnológica y la expresión artística.