Estados Unidos. La relación entre OpenAI y Microsoft, una de las más importantes en el mundo de la inteligencia artificial, atraviesa un momento de alta tensión. OpenAI, creadora de ChatGPT, evalúa presentar una demanda contra Microsoft por presuntas prácticas anticompetitivas, según The Wall Street Journal. El conflicto tiene raíces en disputas sobre el control tecnológico y derechos sobre productos derivados, en el contexto de la transición de OpenAI hacia una corporación con fines de lucro y beneficio público.
Uno de los principales desacuerdos gira en torno a la compra de Windsurf, una startup enfocada en programación con IA. Microsoft, que posee GitHub Copilot, argumenta tener derechos sobre la tecnología adquirida por OpenAI, lo que ha generado preocupación en la empresa de Sam Altman, que busca proteger sus desarrollos de potenciales competencias internas.
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Además, la reestructuración corporativa prevista para 2025 es clave: si OpenAI no logra completar su cambio de estatus, podría perder hasta 20 mil millones de dólares en financiamiento. Microsoft quiere mayor participación en la nueva entidad, pero OpenAI propone que renuncie a beneficios futuros a cambio de un 33 % de participación.
Otro punto de fricción es el acceso a una futura inteligencia artificial general (IAG). Mientras Microsoft quiere asegurarlo aún si se rompe el acuerdo, OpenAI considera que eso violaría lo pactado.
Paralelamente, OpenAI ha comenzado a diversificar su infraestructura y firmó acuerdos con Oracle y Google. Aunque ambas partes insisten en mantener una colaboración positiva, el riesgo de una demanda sugiere una ruptura profunda en su histórica alianza.