Mazatlán, Sinaloa. Por el “boom” inmobiliario que vive Mazatlán desde hace años, se está convirtiendo en un reto la búsqueda de terrenos que lleva a cabo la Comisión de Vivienda en Sinaloa para concretar el programa federal “Viviendas para el Bienestar”, debido a que están muy caros.
Sugerimos leer: Ya se revisan los predios: Gobierno de Mazatlán busca aterrizar 2 mil viviendas para el bienestar
Francisco Antonio Castañeda Verduzco, director general de la dependencia, aseguró que en conjunto con el gobierno de la alcaldesa Estrella Palacios Domínguez, están trabajando en la identificación de terrenos que puedan servir para el programa nacional de vivienda.
Sin embargo, dijo que se han percatado de que en Mazatlán se han encarecido.
“Sí ha sido un reto, porque las hectáreas están muy caras, precisamente porque hay muchos desarrolladores privados que quieren vender muy caro y eso nos limita mucho para poder adquirirlos nosotros”.
Te podría interesar: ¿Multifamiliares en Guasave? Gobierno podría construir más 400 viviendas verticales en el municipio
Aunque se ha hablado de que en Mazatlán se podrían construir hasta 2 mil viviendas, el funcionario de Gobierno del Estado mencionó que dependerá de las hectáreas que encuentren y que estas cumplan con los requisitos que está solicitando la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) para poder adquirirlas.
“El gobernador acaba de comentar que en cada hectárea se están proponiendo 180 terrenos, si encontramos 10 hectáreas pues sería mil 800 y si encontramos cinco serían 900, va a depender del número de hectáreas que podamos adquirir”.
Explicó que algunos de estos requisitos de la Conavi son que no se inunden, que no estén en espacios susceptibles a deslaves de cerros, que estén cercanos a los servicios públicos, que haya escuelas y rutas de camiones, y tengan factibilidad para la introducción de los servicios públicos, entre otros.
Sigue toda la información de Sinaloa en la sección especial de Línea Directa
Castañeda Verduzco aseguró que la propuesta de la Conavi es que se construya vivienda vertical y no unifamiliar, de entre los 60 y 64 metros cuadrados, que se integren por: dos recámaras, sala, comedor, cocina, que pueda vivir una familia sin problemas.
“Ahorita ya son un poco más de metros cuadrados y que las familias pequeñas puedan vivir mejor”.