Los Mochis, Sin.- A sus 61 años de edad, una gran lona sostenida por palos del monte, se convirtieron en su hogar.
Se trata de Andrés Moreno Vega, quien vive a las faldas del Cerro de la Memoria en Los Mochis, a donde llegó a instalarse hace alrededor de cuatro meses en lo que parece un campamento. Justo antes de que Don Andrés saliera a la calle a buscar qué comer, como lo hace cada día por la mañana, confesó a Línea Directa que aunque tiene dos hijas de 35 y 25 años que viven en Ruiz Cortines, Guasave, no puede permanecer con ellas porque son de muy escasos recursos y apenas caben en su casa con sus hijos y esposo, además de que vive más a gusto él solo de manera independiente.
¿Vive agusto usted aquí?
?Yo sí?.
-¿No pasa mucho calor?
?Pues en veces cuando tengo calor ahí duermo ahí afuera abajo del árbol?.
Toda su vida dijo haber sido jornalero migrante, nunca tuvo una casa propia, sus dos matrimonios fracasaron y ahora vive prácticamente entre el monte recolectando aluminio por la ciudad.
?Pues a vece salgo a juntar botes para comprar tortillas porque no tengo dinero?.
-Y cuándo vende usted aluminio cuánto dinero es lo que agarra y cada cuántos días?
?Pues un costalito lo lleno y me dan 50, 55 pesos?.
-¿Y cada cuánto llena un costalito?
?Pues cuando hay pues lo lleno en una semana, dos semanas porque no hay, hay mucha gente que junta y mujeres también?.
Hay gente que ya ubica a este señor y al darse cuenta de sus carencias, le lleva comida hasta su ?casita? que se encuentra a un costado del bulevar Macario Gaxiola, lo que hace que no pase todo el día sin comer.
?Yo como nomás lo que me den si me dan frijolitos pues frijolitos, si me dan sopita pues sopita también?.
-¿Usted pide en las casas?
No yo no pido, pues hay veces que vienen a dejar la comida aquí como ayer me vinieron a dar unos burritos?.
Ante las condiciones tan precarias en que vive, Don Andrés pidió apoyo del gobierno, el cual nunca ha recibido.
?Que me ayuden pues pa mantenerme, con mandadito o algo así, un trabajo o algo pues pa vivir, pa una casita quisiera, el gobierno regala pues, para una casita aunque sea como esta?.
Desde el bulevar Macario Gaxiola se puede observar también, junto a esa casita de campaña, un deteriorado sombrero de palma y un trapo colocados en un palo que forman un espantapájaros entre las escasas milpas que él mismo sembró, donde además tiene pequeños sembradíos de frijol, calabaza, melones y papaya; mientras por dentro de su péquela casa cuenta con apenas un colchón y unas piedras que usa como horno. ARG
Vive en casa de campaña a las faldas del Cerro de la Memoria
Don Andrés, de 61 años, dijo vivir muy a gusto en lo que llama su hogar, que construyó con una lona sostenida con palos del monte
Fuente: Internet