Mocorito, Sin. Con un enfoque preventivo en las comunidades serranas donde los animales domésticos mantienen contacto con fauna silvestre, la Jurisdicción Sanitaria 03 intensificó la campaña de vacunación antirrábica y superó la aplicación de 2 mil 100 dosis tan solo en este municipio.
El jefe de la dependencia, Julio César López Ramos, explicó que la estrategia se centró en la periferia, considerada el principal punto de riesgo por la interacción entre perros y especies como coyotes y zorrillos, potenciales portadores del virus.
El funcionario de la Secretaría de Salud destacó que el objetivo es mantener el blindaje sanitario que durante años ha permitido que no se registren casos de rabia en humanos en la región.
“En Mocorito ya se hizo el barrido por todas las comunidades rurales, sobre todo en la zona serrana. Estando protegida la periferia, está protegido el centro, y gracias a la vacunación tenemos años sin rabia humana”.
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Detalló que, aunque la enfermedad ha sido detectada en animales como perros y caballos, el riesgo para la población se mantiene bajo control debido a la cobertura en mascotas, que actúan como una barrera epidemiológica.
La campaña no se limita al área rural, ya que actualmente las brigadas avanzan en la cabecera municipal y en Guamúchil con módulos instalados para facilitar el acceso de los propietarios de mascotas.
López Ramos reiteró que la vacunación es la principal herramienta para conservar la erradicación de la rabia humana en la región y llamó a la población a participar de manera responsable llevando a sus perros y gatos a inmunizar.
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¿Por qué la vacunación antirrábica se enfoca primero en zonas serranas y qué impacto tiene en la salud pública regional?
La priorización de las zonas serranas responde a criterios epidemiológicos y ecológicos. En estas áreas existe mayor interacción entre animales domésticos y fauna silvestre que funcionan como reservorios naturales del virus de la rabia.