Guasave, Sinaloa. Desde hace casi 7 años, Paula Lizet Adriana Soto empezó el largo y doloroso camino entre calurosas y a veces frías brechas y áridos valles del estado de Sonora y ahora de Sinaloa para encontrar a su hijo que desapareció mientras se encontraba recluido en un centro de rehabilitación del municipio de Puerto Peñasco.
La líder del colectivo “Buscando a Jonás” relató que pasó terribles momentos emocionales después de que aquel fatídico 14 de agosto de 2019 cuando su hijo se extravió en un lugar donde se supone estaba más seguro y el mundo prácticamente se le vino encima, por lo
Sobreponerse al dolor para iniciar la búsqueda
Luego de sobreponerse parcialmente al dolor por la desaparición de su hijo de entonces 21 años, Paula decidió empezar el camino de la búsqueda junto con otras madres de Puerto Peñasco que estaban pasando por la misma situación y fundó el colectivo “Buscando a Jonas”.
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“Desde que mi hijo desapareció, desde el primer momento lo he buscado, al principio te pasan muchas cosas por la cabeza incluso hasta quitarte la vida porque es muy difícil pero me levanté y dije no, si yo no lo busco nadie más lo va a hacer y sigo hasta ahorita buscando, en el camino las familias se unen porque llevan el mismo dolor, les desaparece un familiar entonces seguimos, seguimos en unión, aunque obviamente no quisiéramos que nadie pasara pero pues en estos tiempos ya está bien difícil, nadie está exento a esto”, manifestó.
El flagelo que azota a cada región del país
Para Paula, que vino desde Sonora a los valles de Sinaloa, específicamente de los municipios de Elota y Guasave en busca de encontrar a su hijo en alguna fosa clandestina, el flagelo de las desapariciones no solo no ha disminuido, sino que ha ido en aumento en cada región del país.

Foto: Ararak Salomón
Reconoció que, aunque como colectivos reciben más apoyos de los gobiernos estatales y federales que años atrás, todavía padecen una lamentable situación. Tras la desaparición de su hijo, Paula hasta pensó quitarse la vida; lleva casi 7 años.
Indiferencia de algunas áreas sociales y del sector público, porque no son ellas quienes deberían andarse arriesgando para encontrar a sus hijos, sino las autoridades encargadas de la procuración de justicia.
Sin embargo, indicó que puede más el amor hacia sus hijos, por eso salen a buscarlos a donde sea necesario y sin importar la distancia que tenga que recorrer.
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