Culiacán, Sin. – A partir de este domingo 22 de junio entra en vigor una reforma que busca otorgar seguridad social a los repartidores de aplicaciones móviles, lo que ha generado dudas entre quienes ven en estas plataformas un ingreso extra o su principal sustento.
un sondeo realizado por Línea Directa, se analizaron las opiniones de varios repartidores, quienes en su mayoría se mostraron inconformes con la reforma.
Te sugerimos: Gobierno de Sheinbaum firma reforma para dar seguridad social a repartidores de plataformas
Aunque reconocen que su objetivo es mejorar las condiciones laborales, los entrevistados dijeron que también complicaría su actividad, ya que implica asumir obligaciones sin contar con todos los derechos de un trabajador formalmente afiliado.
Entre sus argumentos, destacan que obligarlos a afiliarse al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), trabajar ocho horas obligatorias y pagar impuestos como cualquier otro trabajador, representa una limitación. Muchos de ellos ya cuentan con un empleo formal y utilizan las aplicaciones como fuente de ingreso complementaria.
Además, señalan que, como trabajadores independientes, ellos mismos asumen gastos como gasolina, reparación de vehículos, comisiones, viáticos y otros, lo que representa una inversión que normalmente no cubre un empleado regular. A esto habría que sumar el costo del seguro, lo cual consideran una carga adicional.
Por otro lado, manifestaron que, si realmente necesitaran contar con la seguridad del IMSS, podrían organizarse para cubrirlo por su cuenta, sin estar sujetos a normativas que limiten sus ingresos, como hasta ahora.
Sigue la información de la zona centro del estado en la sección especial de Línea Directa
También plantearon dudas sobre si, al aplicarles normas de empleados asalariados, tendrían acceso a las mismas prestaciones, como reparto de utilidades, aguinaldos, bonos o apoyos para viáticos personales y de las unidades.
“Somos socios de la aplicación, pero de ahí tenemos que desglosar nuestros gastos diarios: como la gasolina, las piezas del vehículo que se dañan, que se nos pueden ponchar, se nos pueden desbaratar… Eso no lo contemplan. Nosotros estamos invirtiendo dinero y tiempo en eso”, explicó un repartidor que prefirió mantener su identidad en reserva.
A pesar de estas desventajas, algunos repartidores consideran que podría haber beneficios, aunque aseguran que los desconocen por falta de información. Para saber si realmente será redituable, requieren conocer a detalle qué ofrece la reforma, más allá de la afiliación al IMSS.
“Son miles de dudas, porque en realidad no tenemos algo concreto. Aunque ganemos un poquito más, también invertimos en nuestro trabajo. Si no nos conviene, vamos a retirarnos y cambiar de trabajo; pero si da cierta comodidad, algo que nos convenga… porque trabajar bajo el sol, arreglándonos todos los días, es mucho lo que está en juego”, argumentó otro socio entrevistado.
Aunque el tema ha abierto un amplio debate, son los propios repartidores quienes tienen mayor claridad sobre la situación, ya que viven día a día esta dinámica laboral y han intentado adaptarse a las normas, en la medida en que su rendimiento lo permite.
“Yo sugeriría que uno mismo pague su seguro, personalmente, en lugar de que lo dé el gobierno, porque son tantas cosas”, comentó otro repartidor.
Por último, al menos entre los entrevistados, no existe un rechazo total hacia la reforma, sino una petición clara: contar con más información y que se respete la naturaleza de este tipo de empleo, basado en la autonomía y la capacidad de adaptación.