Guamúchil, Sin. El Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna) en Salvador Alvarado mantiene de manera permanente la atención psicológica y las acciones preventivas en escuelas del nivel básico ante la recurrencia de casos de bullying y acoso escolar que se presentan, principalmente en planteles de primaria.
La directora del organismo, Elida Valentina Durán Miranda, explicó que el trabajo no es reactivo, sino constante, a partir de solicitudes que llegan directamente de las escuelas, pero también por detecciones que el propio personal realiza durante las visitas y pláticas de concientización que imparten en las aulas.
“Es muy principal el tema del bullying porque es algo muy recurrente en las escuelas. Donde detectamos un caso, inmediatamente se le da atención psicológica”.
Durán Miranda precisó que existe una percepción equivocada sobre las cifras, ya que los casos que se hacen públicos o que llegan a la dependencia no representan la totalidad de lo que ocurre en los planteles, sino únicamente aquellos que son denunciados, detectados o canalizados formalmente.
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Durante diciembre, Sipinna brindó nueve atenciones psicológicas por casos relacionados con bullying, mientras que en enero se otorgaron cinco más, sumando 14 intervenciones directas en estos dos meses.
Estas atenciones se han dado por reportes de escuelas, por detecciones durante las visitas y también por solicitudes particulares de madres y padres de familia.

Foto: Cortesía
Aunque el problema se presenta tanto en primaria como en secundaria, la directora indicó que en este inicio de año la mayor incidencia se ha observado en primarias, sin que eso signifique que en otros niveles no ocurra.
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Como parte de la estrategia preventiva, Sipinna visita al menos una escuela por semana, tanto en la ciudad como en comunidades, donde imparten pláticas enfocadas no solo en acoso escolar, sino también en prevención de adicciones, prevención del suicidio, el uso responsable de plataformas digitales como Roblox y el denominado “semáforo corporal”.
La funcionaria reconoció que el municipio cuenta con un gran número de planteles y que atenderlos a todos representa un reto, sin embargo, aseguró que el objetivo es mantener presencia constante para generar conciencia y detectar oportunamente situaciones que puedan afectar el bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes.
¿Por qué muchos casos de bullying en escuelas no llegan a ser denunciados ni atendidos a tiempo?
En gran medida, porque niñas y niños normalizan el acoso por miedo, vergüenza o desconocimiento de que están siendo víctimas. Además, en ocasiones el personal escolar o las familias interpretan estas conductas como “juegos” o conflictos menores. Esta falta de identificación temprana retrasa la intervención psicológica y permite que el problema se agrave, afectando el rendimiento académico, la autoestima y la estabilidad emocional de quienes lo padecen.