Guamúchil, Sin.- Melissa fue
víctima de un secuestro virtual y por tres días estuvo recluida en un cuarto de
hotel en Guasave, víctima de incesantes presiones y tortura psicológica,
engañada todo el tiempo por los delincuentes, atendió sus indicaciones que
permitieron que su familia fuera presionada y terminara pagando 8 mil pesos por
su libertad.
Más allá de la pérdida económica
y los amargos momentos que pasó, Melissa reconoce que también perdió su
tranquilidad, al grado que ahora salir al centro de la ciudad le resulta imposible,
pues quedó llena de temor y aún cree escuchar esas duras voces que la
atormentaron durante tantas horas.
Todo inició al mediodía del
miércoles 20 de enero cuando recibió una llamada donde le señalaban que de su
número telefónico había salido la denuncia que permitió la captura de dos
presuntos delincuentes en Los Mochis.
Cuando ella rechazó ser la
responsable se le dijo que había personas aprovechando su línea para cometer
estas acciones y supuestamente la pusieron en contacto con un comandante de la
policía, quien le pidió ayuda para dar con quienes estaban usando su número
telefónico y que habían provocado la detención y fue cuando inició una larga
tortura.
?Entonces me dijo que lo ayudara,
si no lo ayudaba me iban a ?levantar? a mí y a toda mi familia y les dije que
sí, entonces dijo vete para Soriana o Coppel, lo que te quede más cerca?.
??.entonces yo le dije que
ahorita yo no podía, que estaba ocupada, que tenía que ir por mi hija al kínder
y que iba a hacer comida; entonces me gritaron muy feo, me dijeron que esto no
era un juego?.
??tú sabes si quieres cortar la
llamada, pero en cuanto tú cortes la llamada ahí te va a caer la gente y te van
a ?levantar? y te vamos a matar a ti y a tu familia, entonces yo le dije que
sí, que sí les iba a ayudar?, expresó.
Siempre guiada vía telefónica fue
llevada hasta la ciudad de Guasave, donde la mantuvieron en un cuarto de hotel
e incluso los delincuentes le depositaron dinero para cubrir los gastos, ya que
ella no contaba con recursos, quizá seguros de que esa inversión se la harían
pagar con creces a la familia de la joven.
Al parecer, mediante el uso de
herramientas telefónicas los delincuentes enlazaban a la joven con diversos
miembros de su familia para hacer sentir a ambas partes que los tenían
sometidos.
?Me dijeron: ¿quieres hablar con
tu familia?, sí, entonces me pasaron a mi primo; y me dijo: para que esto sea
más verdad, que te crean, diles que te tenemos en una casa de seguridad, con
gatilleros y que no le hablen a nadie porque te vamos a cortar las manos y los
dedos, y yo les dije: sí está bien; y yo le dije eso a mi primo, pero no, pero
salte, me dijo, y en eso me cortaron la llamada?, señaló.
Mientras duró esta situación, la
joven reconoce que los delincuentes la hicieron sentir que todo era real; y
aunque encontró policías y conocidos, no pidió ayuda porque con las amenazas le
robaron su voluntad.
?Cuando yo iba rumbo a Guasave me
acordé porque a una tía le pasó lo mismo, yo me acordé de mi tía, será una
extorsión, decía; pero no, decía, pues supuestamente a mí me amiedaron por lo
del ?Chapo Guzmán??.
??esto es cosa seria, dije,
porque me mencionaron a él, no pues me tengo que ir, a lo que me pase ni modo
me tengo que ir porque corre peligro mi familia y mis hijas?, indicó.
Finalmente, el viernes 22 de
enero por la noche, elementos de la Unidad Especializada Antisecuestros la
rescataron del hotel en que se encontraba en Guasave y ahora a pesar de que
sabe que todo el panorama que le pintaron era un engaño, quedó afectada
psicológicamente y no logra hacer su vida normal.
?Pues esa noche como dos veces
tuve pesadillas, me levantaba llorando. Yo soñaba que me habían venido a
?levantar? a mí y a mi familia porque aquí todavía escucho las voces de ellos
donde tanto tiempo nunca me colgaron?.
??nunca dejaron de hablarme, y
escucho las voces de ellos y yo pienso que están afuera, pero sí ya hablé con
la psicóloga y me dijo que no, es por tanto tiempo que hablé con ellos; por
ejemplo, ahorita sí aquí voy a una o dos cuadras, pero para irme pal centro, yo
no tengo confianza de salir al centro ahorita?, enfatizó.
Según el personal de la Unidad
Especializada Antisecuestros, los habitantes de la región del Évora se ha
convertido en un blanco preferido de delincuentes que buscan cometer secuestros
virtuales; y en los últimos días, tan solo en la ciudad de Guamúchil se han
reportado ocho casos de esta naturaleza.
Las llamadas más recientes
provienen del interior de los penales de Matamoros, Tampico y Altamira en el
estado de Tamaulipas, y recomendó a la población rechazar las llamadas que se
les hagan con las ladas 675, 818, 811, 333,331 y 444.
La indicación es colgar
inmediatamente al darse cuenta de una llamada de esta naturaleza y denunciar
los hechos a la Unidad Especializada Antisecuestros al número 01800 221 5803.
SA
Secuestro virtual, tortura psicológica que roba la paz
Melissa contestó una llamada que la llevó a estar recluida tres días, pegada al teléfono y ahora cree escuchar las voces de sus captores y hasta teme salir de su casa
Fuente: Internet