Culiacán, Sinaloa.- Con la entrada en vigor de la nueva reglas impuestas a los exportadores de tomate mexicano que deberán someter a revisión el 100 por ciento de sus embarques, no se han tenido retrasos ni mayores problemas como se había temido, aseveró el gerente de la Comisión para la Investigación y Defensa de las Hortalizas, Mario Haroldo Robles Escalante.
Recordó que el pasado 4 de abril se iniciaron las inspecciones en frontera a todos los tomates gordo y saladette sujetos a las disposiciones impuestas en el reciente Acuerdo de suspensión al dumping del tomate, en cuanto al requisito de calidad que se está imponiendo.
Sin embargo, estas medidas son para aquellos tomates que no se exportan de manera normal, sólo cuando las condiciones del mercado son extremadamente favorables.
“O sea las segunda calidades nosotros las enviamos a la importación cuando los precios de las primeras están muy altos y no es algo que pues que vaya a detener una cantidad importante de tomates para cruzar”, expuso.
De hecho, dijo, se han tenido muy pocos que no han dado la calidad, pero como el mismo acuerdo permite el reempaque en Estados Unidos se hace este proceso y ahora si pasa la inspección, por lo que no se ha tenido realmente un impacto negativo.
Robles Escalante señaló que no ha repercutido en términos de exportación, pero si en costos porque cada embarque cuesta alrededor de 300 a 400 dólares, lo cual se les ha hecho del conocimiento a las autoridades tanto mexicanas como de Estados Unidos.