Los Mochis, Sin.-
Preparar los cadáveres para mí es algo normal, expresó Crispín Contreras, quien
ejerce este trabajo desde hace 16 años, y abandonó sus estudios desde los 15
años de edad por ingresar a laborar en una funeraria que era lo que realmente
le gustaba.
Y aunque ya está acostumbrado
a trabajar con difuntos, Crispín dijo haber vivido experiencias realmente
impactantes.
?Lo que más me ha impactado en
lo que llevo de mi trabajo fue cuando mataron a una familia en las Misiones?.
??nos tocó sacar los cuerpos,
fue algo impactante ver las escenas ahí; y otros tipos de hechos, lo relativo
que se está viendo de alto impacto, desmembramientos, decapitados, muchas cosas
que antes nunca se habían visto aquí en Los Mochis?, indicó.
Señaló que embalsamó a sus
abuelos mientras removía recuerdos de ellos en vida, lo cual fue motivo de
satisfacción.
?Ya lo ve como trabajo normal
uno; me ha tocado embalsamar a familiares, a mis abuelos y al momento de
trabajar se te vienen los recuerdos, e incluso yo mismo me lo he propuesto, yo
voy a arreglarlos, tener esa satisfacción?, dijo.
Crispín Contreras trabaja con
alrededor de 55 cuerpos interfectos al mes, y aunque hay quienes lo ven como
?zopilote? sólo hace su trabajo, el cual le brinda satisfacción al poder ayudar
a las personas que pierden a un ser querido.WM
Preparar cadáveres para mí es normal: Embalsamador
Y aunque ya está acostumbrado a trabajar con difuntos, Crispín Contreras dijo haber vivido experiencias realmente impactantes
Fuente: Internet