Mazatlán, Sinaloa.- El alto costo del precio del diésel marino, además del retiro del subsidio al ser inicio de administración, mantiene a más del 70 por ciento de la flota camaronera amarrada en los muelles del parque industrial Alfredo V. Bonfil y con ello a cientos de pescadores desempleados, en espera de un milagro que les ayude para mejorar su situación económica.
Desde el ingreso a las instalaciones del recinto portuario se visualiza a los hombres de mar en ‘bolitas’ donde discuten la precaria situación de la pesca, luego de más de dos años donde las capturas además de ser malas y los altos costos de los insumos, impiden que los armadores se aventuren en mandar sus embarcaciones por camarón.
“Por ejemplo yo saqué la libreta ahora y no me pude embarcar por falta de trabajo, porque hay mucho pescador que no se puede embarcar porque no sacan los barcos”
“Nada se vende ahorita, está pero ‘piojo’ dos refrescos he vendido”
“Es la misma, mire los barcos, allá solos, es lo que estamos hablando de que el armador nos pega en la madre”.
En el interior del parque Bonfil, algunos pescadores mantienen caras largas, otros más trabajan en reparaciones de las embarcaciones en espera de que los ‘patrones’ les den la indicación de qué harán en las próximas en la mar; sin embargo, y casi al final de la temporada tal cosa les parece imposible.
En un recorrido por el lugar, platicando con algunos de ellos y de las propuestas que tiene el Gobierno Federal, comentaron que esperan que la entrega de apoyos sea cierta y ellos como pescadores puedan acceder a tales beneficios, sobre todo aquellos que tienen más de 68 años y que no pudieron acceder a una pensión.
“Tenemos que inscribirnos porque así no, pero fuera de los armadores. Los armadores que vayan a volar”.
“El gobierno, este gobierno creo que nos está ayudando ya desde hace días se nota que nos está apoyando, ojalá y se enderezara un poquito la pesca”.
La crisis en el Bonfil es tanto, que incluso propietarios de puestos en la zona, declararon que las ventas son bajas por la mala economía de los pescadores y tienen que poner de su bolsa para el pago de servicios como energía eléctrica o de plano bajar las cortinas.