Culiacán, Sinaloa. Culiacán enfrenta otra amenaza ambiental silenciosa: la proliferación de especies exóticas invasoras en sus ríos, particularmente el pez diablo (Hypostomus SSP), que podría estar alterando de manera grave la dinámica ecológica de estos cuerpos de agua.
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Esta situación ha sido documentada mediante recorridos de campo realizados en los ríos Humaya, Tamazula y Culiacán, donde se emplearon tarrayas para la captura y análisis de especies.

Pez diablo se apodera de los ríos de Culiacán y preocupa a investigadores / Manuel Aceves
La biomédica Ileana Ibed Velarde Prieto, explicó que, tras tres años de monitoreo, han detectado que el 80 por ciento de los ejemplares capturados corresponden al pez diablo.
“Lo hemos encontrado en muchos puntos y en varios tamaños, lo que confirma que se está reproduciendo y manteniendo activamente ¿Cómo llegaron ahí? Pues por actividad humana, muchas de ellas (especies) han sido arrojadas ahí y están causando daños en la fauna nativa”, detalló.
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El problema no solo es la presencia masiva de esta especie, sino su comportamiento agresivo y territorial, su capacidad de sobrevivir fuera del agua durante horas y su dieta, que incluye plantas, huevecillos y posiblemente otras especies nativas.

Pez diablo se apodera de los ríos de Culiacán y preocupa a investigadores / Manuel Aceves
Sorprendentemente, este pez puede sobrevivir fuera del agua hasta 30 horas bajo ciertas condiciones de humedad. Esta capacidad se debe a su fisiología especializada: tiene un sistema respiratorio accesorio que le permite absorber oxígeno del aire cuando el ambiente está húmedo, algo similar a lo que ocurre con algunos peces pulmonados o bagres.
Ante este escenario, especialistas hacen un llamado urgente a las autoridades locales y federales para diseñar estrategias de control y erradicación.
Los especialistas insisten en que esta amenaza debe ser atendida antes de que los daños al ecosistema se vuelvan irreversibles, especialmente para especies con valor económico para la pesca regional.