Mazatlán, Sinaloa.- En la colonia Gabriel Leyva justo a un lado de las instalaciones de la Cuarta Zona Naval de la Secretaría de Marina en el puerto de Mazatlán, existe un punto de reunión importante, no sólo por ser el lugar donde se encuentran las pangas que te llevan a la Isla de la Piedra, sino porque ahí converge un considerable número de pescadores.
El mercado de mariscos del embarcadero de la Isla de la Piedra logra reunir a decenas de consumidores diariamente, que acuden en la búsqueda de pescado fresco para la preparación de alimentos y botanas, sobre todo en esta época de cuaresma; ahí donde la demanda ha incrementado, así como los precios y la producción disminuido.
“Desde luego nos llega más visita, la semana que viene es la más fuerte para adelante, es cuando no se abastece el pescado que hay”.
“Pues sí, poco está viniendo la gente, de una en otra va bajando”.
Un muelle improvisado donde atracan las pangas, con locales que son divididos por un tramo de vía de ferrocarril y un intenso pero a la vez nada perturbador olor a pescado se percibe desde metros antes de llegar, donde pelicanos y gaviotas se pasean entre la gente despreocupados en espera que les caiga algo para comer.
“No pues hay poco pescado, hay poquito de burrito, parguito hay poco, sierra no hay casi”
“Hay burro, mojarra y poca curvina, hay pargo grande, hay un poco de todo”.
Los estantes y hieleras exponen por igual camarón, pulpo, filetes y pescado fresco como el burro, pargo o anguilas, que sirven además de freír, para preparar ceviches, típicos de la región y de la época de cuaresma.









