Mazatlán, Sin.- Hasta un 30 por ciento se redujo la actividad para los productores de quesos de la comunidad de El Quemado como consecuencia de esta pandemia del COVID-19, pero aun así se busca en hacer la lucha a diario en la elaboración de estos productos para las familias que viven de este oficio, expresó José Antonio Valverde Leyva.
El ganadero e industrial confió que pronto se recuperen todos los sectores y con ello se eleven las ventas; sin embargo y pese a las afectaciones, la industria quesera ha tratado de no despedir personal, menos una comunidad que mantiene esta vocación desde hace muchos años.
“Sí han bajado un poco las ventas, hemos obtenido un 30 por ciento en esta temporada, basado por este problema (de la pandemia). Esperemos que ya se termine todo eso y siga la vida normal como estábamos antes, hay quienes se dedican a ordeñar o vender, casi es el eje de aquí del pueblo o trabajo de elaborar quesos”.
La pujante industria de lácteos en El Quemado da trabajo a un buen porcentaje de los habitantes de la comisaría donde viven alrededor de 700 personas donde algunas familias le han apostado a nuevos equipos, pero muchos los elaboran de manera más artesanal.
“Diez familias que se dedican a su propio negocio, entre todos son 18 mil litros diario en todo los queseros, es un pueblo muy quesero, hay mucha gente que se dedica a elaborarlo y venderlos, se distribuyen en Culiacán, Mazatlán, Concordia, en todo los municipios del Estado”
Fernando Pucheta Sánchez, dirigente de la Agrupación “Pucheta, Una Mano Amiga” se trasladó hacia dicha comunidad que depende de la sindicatura de El Quelite, donde el principal modo de vivir es la producción y comercialización de lácteos.