Guasave, Sin. – Padres de familia de la primaria Marcelino Velázquez Calleros, ubicada en la sindicatura de Caimanero, se manifestaron este sábado 18 de octubre afuera del informe de labores legislativas de diputados locales del Partido Verde, para exigir al gobernador Rubén Rocha Moya una solución inmediata a la falta de energía eléctrica que mantiene a los alumnos sin clases desde hace casi un mes.
Sugerimos: “Queremos luz para nuestros hijos”: Madres protestan en kínder de El Varal en Guasave
Con cartulinas en mano y consignas de exigencia, madres y padres de familia esperaron la llegada del mandatario estatal a las afueras del evento realizado en Guasave, donde expusieron que las autoridades educativas han dado largas a la gestión a pesar de que se han presentado múltiples solicitudes.
¿Cuál fue el compromiso del gobernador con los padres de familia?
Al escuchar el planteamiento del grupo de manifestantes, el gobernador Rubén Rocha Moya sostuvo un breve diálogo y se comprometió públicamente a dar solución inmediata a la problemática.
“El lunes debe estar la gente trabajando aquí. ¿Está bueno?”, dijo Rocha Moya ante los padres de familia, quienes respondieron agradeciendo la atención del mandatario.
Te podría interesar: ¡Otra más! Madres toman primaria en Los Mochis; exigen reparación urgente del sistema eléctrico
Aunque no precisó si la solución será la instalación definitiva de la subestación eléctrica o la implementación de un apoyo temporal para restablecer el servicio, el gobernador aseguró que el personal del Isife acudirá a la comunidad al inicio de la próxima semana.
¿Qué pasó en la primaria Marcelino Velázquez Calleros de Guasave?
La escuela enfrenta una problemática de más de 13 años en la gestión de una subestación eléctrica, infraestructura indispensable para garantizar el suministro adecuado de energía. Sin embargo, fue el pasado 23 de septiembre cuando se quedaron sin luz por completo, afectando a más de un centenar de estudiantes que no han podido continuar con sus actividades académicas.
Los padres de familia denunciaron que, además de la suspensión de clases, las altas temperaturas han empeorado las condiciones dentro de los salones, lo que representa riesgos a la salud para los estudiantes, quienes no pueden permanecer largas horas en espacios cerrados y sin ventilación.
Asimismo, señalaron que la escuela se ha visto en la necesidad de interrumpir parte del ciclo escolar, lo que podría generar rezago educativo si no se atiende el problema a la brevedad.