Culiacán, Sin.- La problemática cotidiana y frecuente de las micros, pequeñas y medianas empresas de México, conocidas como Mipymes, demanda sumar capacidad de esfuerzos y experiencias tanto en lo individual como en lo colectivo, siempre en pro de un bien mayor al individual, y la cuestión es que no es tarea sencilla de nadie, pero es necesario empezar ?porque entre más organizado estemos son más las posibilidades de aprovechar las ventanas de oportunidad que nos presentan los mercados en México y el mundo?.
Ello lo expresó Julio César Silvas Inzunza, presidente de la Alianza para el Desarrollo y Competitividad de las Empresas (Adecem) quien puntualizó que hay toda una serie de estadísticas que indican que se debe avanzar en serio en la organización y en la suma de esfuerzos.
En México, dijo, las mipymes contribuyen con el 62.0 por ciento del PIB y generan el 75.0 por ciento de los empleos; sin embargo, siete de cada 10 nuevas empresas cierran antes de un año y de las que sobreviven el 50 por ciento no tiene documentado sus procesos técnicos, productivos y administrativos.
?Además, el 65 por ciento no dispone de mecanismos que les permita sondear las preferencias y satisfacción del cliente sobre la calidad de sus productos y servicios?. Todo ello, observó, permite advertir que uno de los retos más importantes de las empresas consiste en buscar la competitividad a partir de su eficiencia interna, determinando las estrategias más adecuadas para asegurar la viabilidad técnica, financiera y de negocio que le permitan paso a paso dejar de ser una empresa de subsistencia.
Además, añadió, para encontrar en el mercado las oportunidades que le permitan realizar negocios y poder innovar en su trayectoria hacia nuevos campos, nuevas áreas, de cara a un cliente que cada vez más demanda productos y servicios personalizados.
Pero uno de los problemas relacionados con la operación de la empresa, dijo, es que muchos empresarios enfrentan desafíos que van más allá de su esfuerzo personal para poder enfrentarlos.
?Ante la incertidumbre y enorme vacío estadístico sobre los factores más influyentes que incentivan o limitan la puesta en marcha de las nuevas empresas, así como el desarrollo y consolidación de las ya existentes, una gran cantidad de empresarios quedan atrapados en esa inagotable oferta de cursos de capacitación, conferencias, consultorías, esquemas de aceleramiento empresarial, certificaciones diversas e incluso eventos empresariales?.
Estas acciones, puntualizó, deberían darse a partir de una conjunción de políticas públicas en la cual las Cámaras Empresariales, sus Confederaciones, los sindicatos y otros organismos empresariales, aporten su granito de arena, donde se contemple también el análisis del ámbito legislativo, normativo y administrativo, en especial cuando se trate de leyes que puedan representar un obstáculo o limiten el desarrollo de la actividad empresarial. ARG
Organización y participación colectiva, urge a Mipymes
Las relaciones son obligadas: ADECEM
Fuente: Internet