Los Mochis, Sinaloa.- Una presunta mala práctica médica durante un legrado realizado en una clínica pública de Caborca, Sonora, sería la causa de muerte de una adolescente tarahumara de 13 años en Los Mochis. De acuerdo con las primeras investigaciones, durante la intervención se le habría perforado el útero sin que se notificara a sus padres.
Tras el procedimiento, la menor, identificada como Josefina “N”, desconociendo la gravedad de su estado se trasladó junto a su familia a una cuartería en Juan José Ríos. Días después presentó un deterioro de salud y fue ingresada de emergencia el 18 de julio al Hospital General de Los Mochis, donde se diagnosticó una severa sepsis que, finalmente, le provocó la muerte el martes 12 de agosto.
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Ante estos hechos, la Vicefiscalía Regional Zona Norte abrió una investigación para esclarecer lo ocurrido y debido a que los padres no contaban con documentos oficiales que acreditaran la identidad de la menor ni su relación de parentesco, fue necesaria la intervención del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI).
Mireya Espinoza Imperial, titular del INPI en Sinaloa, informó que, por solicitud del Ministerio Público, se proporcionó a los padres una intérprete de lengua tarahumara para que pudieran reclamar el cuerpo. Además, se expidió una constancia de identidad indígena para agilizar el proceso de liberación de los restos.
“El proporcionar un intérprete traductor en lengua tarahumara a los padres de la menor fue clave para el reconocimiento y entrega del cuerpo en la Fiscalía. Ellos estaban en Juan José Ríos y ayer se trasladaron a Los Mochis para identificar y reclamar el cuerpo”, explicó Espinoza Imperial.
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Este miércoles, tras cumplir con los trámites de identificación oficial, los padres trasladaron el cuerpo de Josefina “N” a Juan José Ríos, donde fue velada y sepultada.
Hasta el momento, se desconoce si la familia de la menor de 13 años procederá legalmente contra la institución pública donde se practicó el legrado.