Mazatlán, Sinaloa. Tras el boom económico que detonó la apertura de la carretera Mazatlán-Durango en el 2018 y las inversiones en el puerto, el mercado inmobiliario local atraviesa una desaceleración y transformación, afirmó José Israel Rojas Rodríguez, director general de Avalúos y Desarrollo de Sinaloa (Avydesin).
Aseguró que el mercado inmobiliario está madurando, y prueba de ello es que Mazatlán se ha fortalecido en el tema industrial y logístico, pero hay una alerta por la escasez y los altos costos de tierra que frenan la vivienda de interés social.
La vivienda social y el tope de 600 mil pesos
Explicó que la falta de terrenos con servicios a nivel nacional ha encarecido el suelo, lo que golpea directamente a la vivienda de interés social.
“El ticket promedio de un crédito Infonavit ronda entre los 550 y 600 mil pesos. Para lograr poner a la venta una casa en ese precio, la tierra tendría que costar el 6 por ciento del valor de venta para poder lograrlo. También se suma el tema de la inflación en costos de construcción que, tras la pandemia, impactó muy fuerte al sector”.
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De inversionistas externos a compradores para habitar
Rojas Rodríguez señaló que lo más afectado actualmente es todo lo relacionado con turismo y rentas vacacionales. En contraste, persiste una alta demanda de vivienda de nivel medio y de interés social, aunque esta última tiende a desaparecer.
Explicó que antes, el mercado se movía en función de la demanda externa de inversionistas de otros estados que compraban para rentar, pero actualmente el que compra el inmueble es para habitarlo, y esa es la transformación que se está viviendo actualmente.
Por ello, dijo que el reto del sector es saber desarrollar el producto adecuado para el momento que se está atravesando, porque ya no solo basta con construir inmuebles, sino desarrollar el correcto.
Infraestructura va bien, pero falta tierra barata
El director de Avydesin consideró que la ciudad sí tiene capacidad para seguir desarrollándose, porque se ha invertido en infraestructura, como la construcción de presas para el tema del agua, pero hay que seguir planeando adecuadamente los programas de desarrollo del Implan.
Rojas Rodríguez concluyó que Mazatlán tiene todavía muchísimo potencial y que la clave será el ordenamiento urbano y la profesionalización para atender la nueva demanda interna que hoy empuja el mercado.
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