Guasave, Sinaloa. La comunidad de Bamoa y Sinaloa Municipio despide con profundo pesar a Adán Flores, expresidente de la Ganadera Local de Sinaloa Municipio, tras su sensible fallecimiento este sábado 5 de julio, luego de luchar contra la leucemia por un mes, enfermedad que apagó su vida.
Adán Flores era un hombre cuya vida fue un tejido de pasiones, servicio y un carisma único que, como bien señala su hermano Gonzalo Flores, trascendió las fronteras del municipio de Guasave, oriundo del pueblo de Bamoa.
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Adán, quien recientemente concluyó su ciclo como presidente de la Asociación Ganadera Local de Sinaloa municipio y se mantenía activo como delegado, dejó una huella imborrable no solo en el sector pecuario, sino también en la educación y el arte.
Gonzalo Flores, con la voz quebrada por el dolor de la reciente pérdida, compartió detalles de la vida de su hermano que revelan la magnitud de su impacto.
“Ni yo me imaginaba este potencial que tenía él, no nomás a nivel allí, sino estuvo recibiendo llamadas de Oaxaca, de Veracruz, de Campeche, de Chihuahua, de Tijuana, donde él anduvo”, relató, evidenciando la amplia red de afecto y reconocimiento que Adán cultivó a lo largo de los años.
Adán Flores fue un hombre multifacético. Durante 28 años de servicio, se dedicó a la docencia, siendo también director de la telesecundaria en Sarabia del municipio sinaloíta, dejando una importante huella en generaciones de estudiantes.
Pero su vocación no se limitaba al aula; su alma vibraba con la danza. Por muchos años, fue instructor y director de su propia academia particular, “Ballet Xochiquetzal”, un espacio que por una década formó a niños, jóvenes y adultos en el arte del movimiento.
Nacido y arraigado en Bamoa, Adán dividía su tiempo entre su tierra natal, Sarabia, y las responsabilidades en la ganadera, siempre regresando a su hogar al final del día. Para su hermano Gonzalo, el mayor de sus logros fue haber alcanzado sus objetivos personales:
“Su deseo era ser maestro; lo logró. Que ella se presentara a la ganadera; lo logró. Era apasionado de la danza y también lo logró”. Más allá de sus éxitos profesionales, Adán era un “gran ser humano, como hermano, como amigo, como hijo, porque las pruebas las dio”.
La partida de Adán Flores fue súbita y dolorosa. Gonzalo compartió la dura realidad de su enfermedad:
“Lo miramos lleno de vida y de repente en menos de un mes se acabó”.
Se confirmó que padecía leucemia, una enfermedad que, según su hermano, pudo haberse complicado con la tuberculosis bovina, una afección que Adán combatió incansablemente en el ganado de la región.
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Su compromiso con el sector ganadero era innegable. Como presidente, Adán se levantaba a las 4:00 de la mañana para adentrarse en la sierra, rescatando y luchando contra enfermedades pecuarias y la tuberculosis que persistía en el ganado.
El acaecido era una persona alegre y un apasionado de los caballos, elementos que serán parte de su despedida.
Su funeral se realizará en Bamoa, con una misa programada para este domingo 6 de julio a las 17:00 horas de la tarde en la iglesia local, seguida de una cabalgata y música de banda, tal como él hubiera deseado.