Sinaloa municipio, Sinaloa. Los sueños no tienen fecha de caducidad, dijo María de los Ángeles cuando hizo uso del micrófono en el Cobaes 80 de Siete Ejidos, y cuando los sueños se comparten, se alcanzan. Padres e hijo culminaron juntos su nivel el bachillerato, pero no solo eso, fueron el mejor promedio y la generación hoy lleva su nombre.
Esta inspiradora historia fue compartida por la comunidad educativa del Colegio de Bachilleres del Estado de Sinaloa (Cobaes). Una familia completa (madre, padre e hijo) se graduó junta del bachillerato, demostrando que las personas nunca deben dejar de soñar y que la perseverancia no conoce límites de edad.
Sigue la información del Norte de Sinaloa en nuestra sección especial de Línea Directa
En el plantel EMSAD 80 “Siete Ejidos”, ubicado en el municipio de Sinaloa, 18 alumnos recibieron su certificado de estudios, entre ellos cinco personas adultas. De manera especial, destacó la familia integrada por María de los Ángeles Díaz y Juan López Lule, quienes compartieron el camino académico con su hijo, Juan David López Díaz, y juntos concluyeron satisfactoriamente su formación media superior.
El logro de esta familia no solo representa una historia de superación, sino que simboliza el poder del compromiso, la unidad y la voluntad de seguir aprendiendo.

María de los Ángeles Díaz se gradúa de la preparatoria junto a su esposo e hijo
Como reconocimiento al esfuerzo ejemplar y al destacado promedio académico de Juan David, quien fue uno de los alumnos más sobresalientes del ciclo, la generación 2022–2025 fue nombrada en su honor y en el de su compañera Janet Arellanes Pérez.
Debes leer: “Si aún tienen una chispa de seguir preparándose, anímense”: María estudió junto a sus hijos en Cobaes
Durante la emotiva ceremonia de graduación, María de los Ángeles ofreció un mensaje cargado de sinceridad, emoción y esperanza para sus compañeros.
Contenido de Twitter
Recordó que el trayecto no fue fácil, que hubo momentos de duda, agotamiento y dificultades económicas y personales, pero que la fe, el apoyo familiar y la pasión por superarse fueron claves para llegar hasta el final.
“Estudiar a estas alturas es una decisión valiente: no importó la edad, el cansancio, las dudas, las noches de desvelo ni los fines de semana ocupados. Importaron las ganas y cada día en que decidimos seguir, aun cuando todo pareciera difícil”, expresó la madre de familia ante la ovación de sus compañeros y docentes.
El testimonio de María de los Ángeles, quien ha sido un pilar no solo en su hogar, sino también en la comunidad escolar, dejó un mensaje poderoso: que el aprendizaje no tiene edad y que los sueños, cuando se comparten y se luchan en familia, tienen más posibilidades de hacerse realidad.

Juan David López Díaz y su madre María de los Ángeles Díaz / Cortesía
A lo largo de sus estudios, tanto ella como su esposo Juan se involucraron activamente en las actividades escolares, colaborando en la mejora de infraestructura del plantel y fomentando un ambiente de respeto y motivación entre los estudiantes. Su ejemplo ha impactado de manera significativa, no solo a sus cuatro hijos —quienes también han sido reconocidos por su excelencia académica—, sino también a toda la comunidad educativa.
Por su parte, el director general de Cobaes, Santiago Inzunza Cázarez, destacó la relevancia de estos logros en el contexto estatal, donde la institución atiende a cerca de 32 mil estudiantes en 128 planteles distribuidos en zonas urbanas, rurales y serranas.
Puede interesarte: Por su liderazgo, cinco jóvenes son reconocidos como Bachilleres Ejemplares 2025
Mencionó que esta generación 2022–2025 celebra la graduación de aproximadamente 9 mil 500 estudiantes en todo el estado, reflejando un avance continuo en el acceso a la educación media superior.
El caso de la familia López Díaz representa una historia de ejemplo, que refuerza la visión de Cobaes como una institución comprometida con la inclusión, la equidad y la formación integral de jóvenes y adultos. Es una muestra de que, con voluntad y esfuerzo, la educación puede convertirse en un camino colectivo de transformación social y personal.
Al cierre de su discurso, María de los Ángeles dirigió unas palabras a los jóvenes egresados, animándolos a no rendirse y a mirar siempre hacia adelante con determinación.
“Que nadie les diga que es tarde. Mientras haya ganas, todo es posible. Los sueños no tienen fecha de caducidad”.
Debes leer: Que siga desarrollando su talento: Maestra del Cobaes de la Villa de Ahome regala guitarra a exalumno
Una historia que quedará grabada no solo en la memoria de Siete Ejidos, sino también en el corazón de todos aquellos que creen que la educación es una puerta abierta a nuevos comienzos.