Guasave, Sinaloa. – La pesca de camarón en Sinaloa enfrenta una de las crisis más graves de los últimos años debido a la depredación de los reproductores, denunciaron dirigentes pesqueros de la región. Según exponen, la ausencia de vigilancia durante el periodo de veda permitió que la especie fuera capturada cuando aún estaba llena de hueva, lo que ha mermado la posibilidad de regeneración natural y podría generar un colapso de la actividad.
Sigue la información agropecuaria en la sección especial de Línea Directa
Los pescadores aseguran que la causa central de esta problemática no radica únicamente en los apoyos que cada año se entregan al sector, sino en la falta de atención a las causas de fondo: el descuido de las especies y del ambiente.
Emilio Valenzuela enfatizó que tanto el camarón azul como el blanco podrían desaparecer si no se establece una estrategia integral que contemple vedas oportunas, control efectivo y sanciones ejemplares contra quienes depredan.
Debes leer: Está por definirse la fecha para el levantamiento de la veda del camarón en Sinaloa
“El año pasado se mató todo el camarón lleno de hueva y este año volvió a pasar lo mismo. La recomendación de investigación y la veda llegaron demasiado tarde. Si seguimos así, las especies no tendrán oportunidad de reproducirse y los campos pesqueros se van a quedar sin sustento”, denunció el dirigente cooperativista.
Mientras los ribereños representan el 90 por ciento del esfuerzo pesquero, el mercado y los barcos imponen condiciones, dijo. Gran parte del camarón café se destina a la exportación, principalmente a Japón, mientras que los pequeños pescadores apenas logran subsistir. Esta desigualdad, sumada a la ausencia de apoyos estructurales, mantiene a las cooperativas en una situación precaria: “nadie quiere reparar pangas ni comprar chinchorros nuevos porque no hay certeza de producción”, lamentaron.
Sugerida: “Hombres del mar” en Elota esperan tener una buena temporada en la extracción de ostión
Los líderes del sector demandan que el tema sea discutido en las mesas de trabajo estatales y federales, con participación directa de los pescadores. Proponen vedas más tempranas —desde febrero o los primeros días de marzo— para dar oportunidad a que los reproductores liberen las huevas, así como una vigilancia real en mares y esteros.
“Estamos hablando de un problema de cirugía mayor. No se trata de dar un apoyo económico cada temporada, porque eso no resuelve nada. Lo urgente es cuidar la especie, porque sin camarón no habrá ni pesca ni pescadores”, advirtió.