Culiacán, Sin. La mañana de este martes el Hospital General de Culiacán vivió momentos de tensión cuando un conato de incendio obligó a evacuar a 21 pacientes de una de sus áreas.
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Aunque el incidente fue controlado rápidamente, el suceso dejó una imagen clara del compromiso y vocación de servicio del personal de salud.
- Personal médico apoyó en conato de incendio en el Hospital General de Culiacán
- Personal médico apoyó en conato de incendio en el Hospital General de Culiacán
- Personal médico apoyó en conato de incendio en el Hospital General de Culiacán
Enfermeras, enfermeros y paramédicos se movilizaron de inmediato, apoyando en el desalojo sin perder la calma. Uno a uno, los pacientes fueron saliendo del área afectada: algunos en sillas de ruedas, otros caminando lentamente, tomados de la mano de sus familiares y algunos más a paso apresurado hacia urgencias. Nadie quedó atrás.
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Entre quienes fueron evacuados, había adultos mayores y personas con movilidad reducida. Padres, madres y hermanos acompañaban a los pacientes, muchos sin entender del todo qué estaba ocurriendo, pero aliviados al ver que todo se estaba manejando con orden. La presencia de elementos de Protección Civil y de Bomberos en los pasillos generó desconcierto, sí, pero también tranquilidad: el peligro había sido contenido.
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El origen del conato, según confirmaron autoridades de Protección Civil, fue un fallo eléctrico en una subestación del hospital, ubicada lejos de las áreas clínicas y de consulta. A pesar del susto, no se reportaron personas lesionadas ni intoxicadas.
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El área de urgencias nunca dejó de operar y en cuestión de minutos la calma volvió al hospital. La reacción del personal interno, el apoyo de los cuerpos de emergencia y la colaboración de los familiares evitó que la situación pasara a mayores.
En medio del miedo, lo que prevaleció fue la empatía y la vocación de quienes, más allá de batas blancas, demostraron que la salud se cuida con corazón.


