Culiacán, Sin.- Como todos los años, cientos de familias abarrotaron los panteones del municipio para celebrar el Día de los Angelitos, como es costumbre colocaron sobre las tumbas arreglos florales, veladoras y algunos otros artículos alusivos a la fecha.En el panteón privado de Jardines del Humaya se pueden observar mausoleos adornados con los festejos del día de brujas, otras más tenían en su interior colección de carros, juguetes diversos, uniformes de equipos deportivos, discos compactos, películas y mantas con fotografías, entre otros artículos que en vida gustaban a los niños y adolescentes.El señor Alfredo, quién vive en Guadalajara y esta de visita en la capital, habló de lo impresionante de este panteón.En los panteones como el Civil, 21 de Marzo, Lima, y San Juan, las tumbas lucen muy sencillas, sólo con veladoras globos, flores naturales y coronas de papel y muy pocas tiene cosas de valor.Entrevistado en el lugar, don Jorge comentó que a diferencia de las tradiciones que se tiene en el sur del país, aquí muy pocas familias ponen alimentos en las criptas y todo lo que llevan se lo comen, además no se puede dejar nada de valor porque se todo se roban.La crisis económica ha pegado duro en los últimos años, dicen con asombro los que se dedican a limpiar las tumbas y los músicos.En apoyo a las familias el Ayuntamiento de Culiacán, proporciona agua en pipas, limpia los accesos a los cementerios y recoge la basura durante el día. Recuerdo que dueleMaría José Esquer Moreno se fue de este
mundo hace 13 años. Apenas era un bebé pero su recuerdo permanece en los
corazones de sus familiares que cada fecha importante acuden al panteón
Jardines de la Memoria
para adornarle su tumba con corazones y globos de colores.
Su mama, Rosa Esthela Moreno, al igual que decenas de
familias llegó temprano al panteón de Los Mochis, y de inmediato lavó su tumba,
y regó alrededor para después colocar los globos multicolores.
Doña Rosa señala que no sólo en Día de Muertos visitan a su
angelito María José, sino también en el Día del Niño, en su cumpleaños, Navidad
y Día de Reyes. La familia Esquer Moreno intenta rescatar e inculcar entre los
demás niños la tradición del Día de muertos.
Sin dejar de realizar las labores de limpieza y retocado de
la tumba de su pequeñita María José, Rosa Estela Moreno habla de esta
tradición, de velar y venerar a los angelitos que ya se adelantaron en el
camino.
?Siempre venimos cada Día de Muertos, de niños, en Navidad y
traemos a los niños, los nietos, para que tengan recuerdos de su tiíta María
José, aunque no la conocieron?, explicó.
María José fue la última de los cuatro hijos que tuvo doña
Rosa Estela. Era la más pequeñita de todas. Rosa afirma que su pequeñita
siempre vive y vivirá en sus corazones.
?Era la cuarta, la última bebé. Cuatro con ella. Siempre la
recuerdo y vivirá en mi corazón y a 13 años que se fue, siempre vivirá en
nuestros corazones?, dijo.
Afuera de los panteones se observa vigilancia policiaca para
resguardar el orden y agilizar la circulación vehicular para evitar los
embotellamientos.
Los puestos de tacos y de flores esperan que repunte la
llegada de personas para incrementar las ventas. Los floristas mantienen la
lista de precios a la vista del público consumidor para evitar multas y
sanciones de la Profeco.
Los vendedores que llegaron desde la noche del domingo piden
a las autoridades la rehabilitación de las lámparas de alumbrado público.?El dolor de una madre nunca pasa?Para el dolor que una madre siente al perder a un
hijo, no hay nombre y a pesar de que el tiempo pasa, éste nunca da consuelo
cuando el espacio de aquellos que ya se han adelantado en el camino queda
vacío.
Así se refirieron las madres que este lunes 1 de noviembre
del 2010 fueron vistas por Línea Directa en las tumbas de sus angelitos, en el
panteón municipal de Guasave, para algunas de ellas, el dolor era más fuerte
por ser la primera celebración del Día de los Angelitos que les toca.
Fue el caso de la mamá de la pequeña Frania, quien limpiaba
la pequeña tumba de color salmón con rosa y lucía unos pequeños globos de
colores, así como un mazo de florecitas.
Visiblemente conmocionada al recordar a su bebita quien
murió hace 4 meses, estas fueron las palabras que pudo pronunciar al micrófono
de Línea Directa.
?Hace 4 meses, se le tapó una vena del corazón a los 8 días
de nacida, cuando nació, nació con eso y me la pasaron a Culiacán y allá
falleció?, exclamó.
Entonces, ¿para usted el dolor no pasa todavía, cuál era el
nombre de la pequeña?
?Frania?, dijo.
¿Todavía le cuesta mucho trabajo?
?Sí?.
En otros casos, aunque con el mismo dolor, se vio a la madre
de Yovani, de 1 año de edad, quien hace más de 40 años que dejó este mundo.
?Se enfermó como a las 9 de la mañana y para la una de la
tarde ya se había muerto, no me dijeron, a mí nomás se me puso morado y le
agarró clamor y clamor , luego luego, qué iba a averiguar yo si estaba solita,
se me murió y me lo llevé solita a la casa, tiene 43 años, así tengas los hijos
que tengas, jamás se olvidan.
??a uno se le muere la madre y es huérfano, se le muere el
esposo y es viuda, pero a la muerte de un hijo ¿cómo se le llama? de ninguna
manera no hay nombre para ello, es el dolor más grande que pueda haber, ya se
va componiendo uno pero no se olvida, ya se va componiendo pero todos los días se recuerda?, dijo.
Es común que cuando un familiar falta los dolientes extrañen
tanto su ausencia que los conviertan en santos, al pedirles favores
extraordinarios para los problemas que los aquejan, pero, en el caso de los
angelitos, esta experiencia es mucho mayor, como le ha sucedido a esta madre al
morir su hijo ahogado de apenas 17 años.
?Se ahogó en Ensenada, tenía 17 años, y le pide uno y le
concede a uno las cosas, muchas cositas, si no hay trabajo y le pide uno en la
mañanita y cae trabajo, sí, sí le pido, cómo no, están chicos ellos, no tienen
pecados?, explicó.
Este 1 de noviembre los camposantos lucieron llenos de
globos de los personajes favoritos de los angelitos, algunos con muñecos que
sus dolientes colgaron en las cruces de sus tumbas y algunas capillas lucieron
las fotografías del pequeño fallecido, como fue el caso de la princesa Nancy
Geraldy, quien murió a los 7 años, y en su última morada luce todos su
juguetes, pero no sólo eso, sino el epitafio que sus padres y hermana le
dejaron diciéndole que ?fue, es y será siempre el mayor tesoro que Dios les
regaló y la luz que iluminaba su existencia?.
Familias visitan a sus ?angelitos?
Acuden a los camposantos a llevarles un detalle a aquellos se les adelantaron en el camino, madres aún lloran la partida de sus pequeños
Fuente: Internet