Mazatlán,
Sin.- Teniendo como ejemplo a su padre, quien fue
socorrista, desde pequeño le nació el gusto por ayudar a la gente, de ahí su
incursión en grupo de socorristas de Cruz Roja y que impulsado por la
adrenalina que da al acudir a algún hecho, desde hace 15 años se enlistó en las
filas del cuerpo voluntario de bomberos de Mazatlán.
Gustavo Guadalupe
Espinosa Bastidas es la inspiración de sus dos pequeños hijos, una niña de 9
años y un varón de 2 años, este último con la pasión del auxilio en la sangre
al portar el casco y uniformes de su papá cada que se le presenta la ocasión,
aunque en el caso de la niña, dijo que le ha pedido que se retire por los
peligros que se corren en cada rescate.
?Me fue gustando la adrenalina, me tocaba en
los servicios lo que es bombero y Cruz Roja y vi que fluía más la adrenalina en
lo que es aquí bomberos, recibí una invitación por parte del encargado de esta
estación, me animé a venir y a aparte mi familia pues mi papá fue socorrista y
mi tío fueron socorristas?.
?Me deja una satisfacción
enorme de poder ayudar a las personas que están en peligro y poderlas poner a
salvo?, dijo.
Teniendo presente
diversos hechos, comentó que uno de los que más le ha impactado es el de
personas que amenazan con arrojarse de precipicios, aunque también le ha tocado
atender casos como el de rescate a mascotas, trabajo que hace con el gusto de
salvar una vida como si fuera un ser humano.
Satisfacción de ayudar a
las personas que están en peligro, poniéndolas a salvo en ocasiones sus bienes
poniéndose en lugar de los afectados, aunque no siempre su trabajo es valorado
por la población y las autoridades, o por lo menos hasta que se requiere el
servicio de auxilio. LM
?Es una satisfacción enorme ayudar a las personas y ponerlas a salvo?
Gustavo Espinosa relata que desde pequeño le nació el gusto por ayudar a los demás, inspirado en su padre y sus tíos que fueron socorristas
Fuente: Internet