Guamúchil, Sinaloa. Con el rostro cansado y la paciencia a prueba, Juan Bautista Rivera se quedó sin consulta médica este jueves en el hospital IMSS Bienestar de Guamúchil. Y no es cualquier caso, él viajó desde San José de los Hornos, una comunidad enclavada en la sierra de Sinaloa, y lo hizo con anticipación, desde el domingo, para estar listo a la cita médica programada… Pero se topó con la realidad: paro de brazos caídos por parte del personal que no ha recibido su quincena desde hace más de cuatro días.
“Vengo de San José de los Hornos. Hice como cinco horas de camino. Estoy desde el domingo porque también tenía estudios, pero la consulta era hoy. No me atendieron, y pues ya ve, esto nos perjudica a todos”, lamentó con resignación el paciente.
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Y aunque el golpe al bolsillo y al tiempo fue evidente, Juan Bautista fue claro en que está del lado de los trabajadores.
“Tienen razón. Ese dinero es de ellos. ¿Cómo no los vamos a respaldar?”, dijo mientras esperaba bajo la sombra del hospital, aún sin saber si sería recibido.

La señora Yerania Gaxiola y su madre tampoco fueron atendidas debido a la huelga.
Pero desde luego que no es el único caso. Yerania Gaxiola también madrugó para llevar a su madre en silla de ruedas a una consulta de chequeo rutinario.
Viven cerca, en la colonia Primero de Mayo, pero aun así debió conseguir raite porque no siempre alcanza para pagar taxi, y la señora depende de insulina y atención constante.
“Me dicen que por la huelga no va a poder ser atendida. Ya la levanté, la alisté y la traje. También yo tenía cita con el neumólogo, y dicen que tampoco habrá consulta. Ya perdimos la mañana, pero pues entendemos, ellos (los trabajadores) también necesitan que se les pague”, comentó visiblemente molesta por la situación.
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Yerania aprovechó para hacer un llamado a las autoridades.
“Ojalá que esto se atienda ya. Aquí venimos muchas personas mayores, enfermas, que necesitamos tratamiento. Aquí nos han atendido bien, pero también ellos tienen razón en exigir lo suyo”.
Mientras tanto, el movimiento de brazos caídos continúa y no hay fecha para que se normalicen los servicios médicos. Solo se están atendiendo urgencias y hospitalización, mientras los pasillos del hospital lucen vacíos y los pacientes, con estudios en mano y papeles doblados entre las manos, regresan a casa, muchos con más preguntas que respuestas.