Guasave, Sinaloa. Ante el arranque oficial de la temporada de huracanes y con al menos cinco fenómenos nacidos en el océano Pacífico, el Laboratorio de Oceanografía Satelital y Clima (LOSyC), del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR-IPN) Unidad Sinaloa dio a conocer una guía ilustrada con lo que toda la población debe saber sobre los ciclones tropicales, desde su formación hasta convertirse en un huracán.
Este material difundido en redes sociales como parte del boletín meteo-marino, explica las cuatro etapas en que se desarrollan estos fenómenos meteorológicos.
Te sugerimos: ¿La cinta en forma de X ayuda en caso de huracán? Checa otros consejos y mitos aquí
1. Disturbio Tropical
Todo inicia con una baja presión sobre el mar cálido, generalmente cerca del Ecuador. Esta zona de calor provoca que el aire se eleve y gire, atrayendo más vapor y formando sistemas de nubes de tormenta.
2. Depresión Tropical
Cuando el sistema se organiza y gira alimentado por el calor oceánico, los vientos alcanzan velocidades de hasta 62 km/h. La circulación comienza a cerrarse y se considera el primer nivel de alerta.
3. Tormenta Tropical
En esta fase, la circulación ciclónica ya es visible con una estructura en espiral bien definida. Los vientos se intensifican entre 63 y 118 km/h, y es aquí donde el sistema recibe un nombre oficial.
4. Huracán
Es la etapa más potente. Se caracteriza por un centro con aparente calma, conocido como “el ojo”, rodeado de bandas nubosas intensas. Dependiendo de la velocidad de los vientos, los huracanes se clasifican del 1 al 5 según la escala Saffir-Simpson, alcanzando en su máximo nivel ráfagas que superan los 250 km/h.
Sigue la información del clima en la sección especial de Línea Directa
¿Por qué es importante conocer estas fases?
El equipo de especialistas del LOSyC destaca que entender cómo evolucionan los ciclones tropicales permite a las autoridades y a la ciudadanía anticiparse y prevenir riesgos.
Esta información es clave en un estado como Sinaloa, donde la incidencia de tormentas y huracanes es alta durante el verano y otoño.
Además, el laboratorio exhorta a la población a seguir los boletines oficiales, mantenerse informada y evitar difundir rumores o noticias falsas que puedan generar pánico innecesario.
