Culiacán, Sin.- Al ritmo de corridos norteños y balazos, son recordados cada 2 de noviembre, Día de Muertos, los grandes capos de la droga en cementerios de Culiacán.Los lujos de los ?narcos? no tienen límites ni en la vida ni en la muerte. En el panteón Jardines de Humaya, construido en 1966, en Culiacán, se encuentran los restos de Arturo Beltrán Leyva ?El jefe de jefes? y de Ignacio ?Nacho? Coronel, enemigos en vida, pero vecinos de tumbas.La fama del cementerio de Jardines de Humaya como última morada de los barones de las drogas más importantes inició con Lamberto Quintero, conocido narcotraficante de Sinaloa a quien Chalino Sánchez le compuso y cantó un corrido en sus tiempos de fama. Casi ninguno de los capos han muerto de causas naturales, sea por una enfermedad o por vejez, la mayoría han fallecido en hechos violentos, en enfrentamientos con sus enemigos o con el Gobierno.El derroche de dinero de los “patrones” de la droga en Sinaloa se aprecia, incluso, hasta en sus tumbas, que semejan catedrales en miniatura.Los cementerios son conocidos por los mausoleos extravagantes construidos a los narcos de renombre, los más poderosos en el mundo del tráfico de drogas.Mausoleos de varios pisos cuentan con todos los lujos y servicios: parques solares, televisión satelital, internet, vitrales finos, clima artificial, sistemas de alarmas, habitaciones, baños, salas de estar, jardines, incluso hasta elevadores, estacionamientos y pista de baile para sus fiestas cuando ?jalan? la banda, lo que hace únicos estos cementerios, denominados ?narcopanteones?.Junto a las fotografías de los difuntos colocan armas con cachas de oro y pedrería, joyas y de tomar botellas de whisky fino, tequilas o latas de Tecate Light. Se aprecian figuras de Malverde, San Judas y hasta la Santa Muerte, son parte del santoral de estos personajes, pero también a la Virgen de Guadalupe y a Jesucristo, a pesar de estilo violento de vida. En fechas como esta, Día de Muertos, los cumpleaños o aniversarios de los fallecidos, los recuerdan con la banda, grupos norteños o traen a cantantes famosos. Cientos de flores, sin faltar la cerveza y hasta carretas de comida. “A veces se esperan unos días después del Día de Muertos para estar más a gusto, solos”, dicen los veladores.
Con ellos la fiesta no es como en cualquier camposanto, la celebración es en grande, tocan corridos y descargan sus pistolas.Los costos de las lujosas moradas va desde los 55 mil hasta los 4 millones de pesos, “todo depende del lujo que le quieran meter”, comentan los enterradores. Estos lugares incluso sirven de set para grupos musicales que graban sus videos, claro está, de corridos en honor del capo ahí sepultado. Aunque no todas estas lujosas criptas siguen en pie, muchas están decayendo porque al morir el varón, las viudas y los hijos se quedan sin ingresos, o en el peor de los casos, en la miseria. De esa manera, los contrabandistas de Sinaloa demuestran su poderío y riqueza más allá de la muerte, llevándose a sus tumbas más que ?Un puño de tierra?, como dice la canción de Ramón Ayala. ??el día que yo me muera, no voy a llevarme nada,hay que darle gusto al gusto, la vida pronto se acaba, lo que paso en este mundo, nomás el recuerdo queda, ya muerto voy a llevarme, nomás un puño de tierra??.JE
Con whisky, Malverde y lujos descansan ?capos? sinaloenses
De esa manera, los capos de Sinaloa demuestran su poderío y riqueza más allá de la muerte, llevándose a sus tumbas más que 'Un puño de tierra'
Fuente: Internet