Culiacán, Sinaloa. La inteligencia artificial puede convertirse en una gran herramienta para la formación profesional y el desarrollo en el ámbito laboral; por ello, investigadores de la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) proponen una hoja de ruta para su uso ético y consciente.
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Humberto Lara Félix, junto con José Rosario Lara Salazar y Víctor Manuel Misky Reyes, analizó el impacto de la inteligencia artificial en los hábitos de consumo y propuso soluciones concretas para reducir la brecha digital: alfabetización tecnológica con sentido ético, especialmente desde las aulas y el emprendimiento.
“Hay muchas personas que pensaron que podía quitarle su empleo, pero yo les menciono que, al contrario, está facilitando alguna actividad o alguna función que hacía correr riesgo la vida de la persona; ahora lo podemos hacer a través de una IA. Si se usa de manera productiva, si se usa de manera proactiva, va a dar grandes rendimientos al ser humano”, dijo.
Comunicó que en dicha facultad ya se imparten cursos que enseñan a estudiantes a integrar herramientas como Canva, ChatGPT o Grammarly a su formación profesional, con el objetivo de interpretar y cuestionar lo que la IA ofrece.
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Destacó que la IA puede ser un motor para los pequeños negocios, con recursos gratuitos, una persona emprendedora puede analizar tendencias de consumo, diseñar contenido visual o redactar textos sin necesidad de personal especializado y la clave es supervisar los resultados y pensar en el impacto social de cada decisión tecnológica.
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Cinco principios para un uso ético de la IA en los negocios
1. Respeta los derechos de autor: no uses marcas ni imágenes protegidas.
2. Sé claro en tus solicitudes: la ambigüedad genera errores.
3. Evita copiar y pegar: personaliza tus ideas.
4. Supervisa todo resultado: la IA no razona, solo ejecuta.
5. Piensa en las consecuencias: cada decisión tiene efectos sociales.
“El auxiliarte de esos aspectos o software que son gratuitos hace que el emprendimiento pueda ser más fácil… pero debe tenerse cuidado con evitar el plagio”.
Comentó que, lejos de desplazar al ser humano, la inteligencia artificial abre oportunidades para nuevas carreras: diseñadores de prompts, analistas de resultados, desarrolladores de aplicaciones locales o vigilantes éticos de algoritmos.
“No es que venga a desplazar, sino que se tiene la oportunidad de aprovechar la tecnología de manera más inteligente”, expresó.