Culiacán, Sin.- Murió un Día del Maestro. Quizá su trabajo no era estar al frente en un aula, pero su legado dejó una enseñanza al periodismo libre, plural y valiente. Él fue y es Javier Valdez Cárdenas.
Este 15 de mayo se cumplen tres años del homicidio del escritor y periodista, quien en su momento fue parte activa de las manifestaciones de justicia por aquellos que han caído por lo que su pluma ha escrito.
Ismael Bojórquez Perea, director del Semanario Ríodoce, donde Javier era subdirector, menciona que, aunque ya hay dos personas detenidas como presuntos homicidas, uno de ellos ya sentenciado y el otro en proceso pendiente por la pandemia. Fueron tres autores materiales, el otro murió antes de ser detenido.
“Obviamente nosotros no estamos satisfechos, viene el juicio contra ‘El Quillo’, que era el jefe de la célula, y nosotros estamos sosteniendo la idea de la propia Fiscalía de que la sentencia sea la máxima sentencia, están pidiendo 50 años”, expuso.
Sara Mendiola, asesora victimal de la familia de Valdez Cárdenas, quien se ha trasladado desde la Ciudad de México junto con otros abogados para asistir a las audiencias que se han llevado a cabo contra “El Koala” y “El Quillo”, donde al primero ya se le dictó sentencia al haberse acogido al procedimiento abreviado y aceptado su culpabilidad.
Reclama que hay inconformidad y desesperanza de parte de la familia al haberse emitido una sentencia de apenas 14 años contra Humberto “N” alias El Koala”, por considerarla una pena demasiado baja dado el crimen de haber asesinado a alguien por ejercer su labor como periodista. Señala que ahora la exigencia a la Feadle es que ponga a su personal más preparado para que una vez que se realice la audiencia intermedia pendiente, interrumpida por la contingencia sanitaria por COVID-19, se pueda actuar con mayor rigor.
“Que ponga a su personal más capacitado para desarrollar esta audiencia, y desarrollar esa audiencia de juicio oral y pueda obtener una sentencia mucho mayor que “El Koala”, manifestó.
Durante la investigación posterior, la Feadle giró orden de aprehensión contra Dámaso “N” alias “El Minilic”, como autor intelectual y quien se encuentra preso en una cárcel de Estados Unidos, sin embargo, este es un proceso más complejo y que pondrá de nueva a cuenta a prueba la capacidad de la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Libertad de Expresión, ya que primero el presunto autor deberá cumplir su proceso en Estados Unidos, y luego el gobierno mexicano solicitar su extradición para ser sometido a un nuevo proceso en este país.
Y es que una de las líneas de investigación fue que el grupo de “Los Dámaso” fueron los autores materiales e intelectuales ante el enojo que provocó una publicación en el Semanario Riodoce titulada: “La Fiesta de los Chapitos”.
Pero sin duda quienes más han vivido la ausencia de Javier, ya no como periodista o escritor, sino como padre y esposo, son su familia. Su esposa, Griselda Triana, trabajadora de la UAS, tuvo que salir del estado, es una desplazada por la violencia.
“El miedo llega y se apodera de ti, pierdes la paz, pierdes la tranquilidad, desconfías de todo mundo, entonces eso es lo que tuve que hacer, tuve que dejar todo, dejar recuerdos, dejar la familia”, comentó.
Esto, sin embargo, le ha permitido construir redes de apoyo para las familias de periodistas asesinados, ya que a pesar de la ola de protestas y demandas de seguridad para periodistas, los crímenes contra el gremio se han seguido presentando.
Los eventos conmemorativos programados en ocasión de su tercer aniversario luctuoso, tuvieron que ser suspendidos debido a la pandemia del COVID-19, sin embargo, se hará una lectura colectiva vía zoom denominada “Malayerba, memoria y justicia”, que también se difundirá en Facebook.com/gitoc.
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