Culiacán, Sin.- El cuerpo yace sobre la tierra barrialoza cubierto con un pedazo de frazada de colores vivos violeta y rosa fucsia. Las miradas se pierden entre el pedazo de tela que asemeja un cobertor tratando de hurgar más allá de lo que se ve para ver los detalles. A lo lejos, el silencio del ambiente campirano con olor a hornilla es interrumpido por los gritos de una madre que llora desconsolada la partida hacia el más allá de uno de sus hijos.
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“Mi niño hermoso. Mi negro. Mi prieto. Mi Tavito qué te hicieron estos desgraciados. Qué hiciste para que te dejaran así. Mira cómo te dejaron. Te destrozaron la cara y el cuerpo. ¡Ay no, qué dolor siento en mi alma! Siento que voy a morir”, son algunas de las expresiones de familiares cercanos a la víctima abatida en la periferia de la ciudad.
Nadie dice nada. Solamente algunos murmullos señalan que minutos antes se escucharon bastantes detonaciones de ráfaga y tiro por tiro en el lugar, pero como siempre en todas las escenas del crimen, nadie vio nada y hasta algunos señalan que ni escucharon las detonaciones porque estaban dormidos.
Lo cierto es que el cuerpo de un ser humano que minutos antes caminaba con una esperanza de vida, con ánimos de ir a trabajar en una calle sin nombre, yace inerte en el ejido pegado a la zona urbana de Culiacán.
Luis Gustavo llegó temprano a su centro de trabajo. Un taller de venta de mármol y granito ubicado en el extremo oriente sur de dicha población. En una zona donde anteriormente han asesinado a no menos de diez personas. En una zona donde la presencia policial es sólo a causa de la comisión de un delito, pero no de patrullajes de rutina.
Esta mañana los disparos de los fusiles “cuerno de chivo” atravesaron el viento gélido de la zona descampada del sur de la ciudad para incrustarse en la humanidad de un joven que apenas cumplía dos décadas de vida.
Todos lo conocían porque era del sector, pero nadie vio a sus asesinos, o tal vez tienen temor a las represalias de los grupos armados dueños de una ciudad de poco más de un millón de habitantes.