Mazatlán, Sinaloa.- Sólo bastaron unos segundos, el juego entre dos hermanos llevó a un accidente en el Río Presidio y en un instante la tragedia los envolvió. Hoy una familia originaria de la Ciudad de México está de luto: sus dos hijos, un niño de 10 años y una niña de 13 años, perdieron la vida ahogados en el cuerpo de agua natural, a la altura de un lugar conocido como La Trampa, en la comisaría de Barrón, en Mazatlán.
Esa tarde, del día martes 19 de febrero, nadie imaginó y menos esperaban lo que el tiempo marcaría a la comunidad; los dos menores salieron a recorrer el área porque apenas tenían escasos tres o cinco días de haber llegado al pueblo. Entonces, se acercaron a jugar al margen derecha del río, bajaron por una brecha y de ahí, más tarde, la muerte encontraron ambos. El dolor, luto y desconsuelo desagarró el corazón de los padres, familiares y conocidos.
En el lugar del hecho, trascendió en voz de los propios pobladores que, uno de los infantes cayó al agua, y de inmediato, el otro intentó ayudarlo para tratar de ponerlo a salvo, fue en ese momento que los dos desaparecieron en el río.
Al sitio se trasladaron elementos de Protección Civil y del Escuadrón de Salvamento Acuático, iniciaron un intenso operativo de búsqueda por toda el área, y los menores no aparecían. Tres horas más tarde, la noche cayó, metros más adelante hallaron el cuerpo de la niña, de nombre Mariana “N”, de 13 años de edad. La noticia enmudeció a todo el pueblo.
Al día siguiente, desde temprana hora se intensificaron las labores de búsqueda en toda esa zona y los resultados no fueron favorables: luego de 36 horas se localizó el cuerpo del menor, identificado como David Antonio “N”, de 10 años de edad.
Para dar fe del deceso se le llamó al Ministerio Público, quien ordenó a la funeraria de guardia levantar los restos mortales para poder entregárselos a sus deudos.
El pueblo quedó consternado al conocer la tragedia. Dos niños sin vida, una familia de luto, la cual sólo venía a la comisaría de Barrón a trabajar en el campo, es decir, eran hijos de jornaleros agrícolas.