Guasave, Sin.- En un campamento de tortura y muerte se convirtió el monte ubicado entre las comunidades de Corerepe y Jesús María en donde al menos en el último año y medio han sido localizados los restos humanos de varias personas.
Las evidencias que brotan con solo dar un pequeño recorrido por el área donde se ubica una palapa bien elaborada dan cuenta de cómo la zona fue utilizada por una célula delictiva para realizar sus ?ajustes? de cuentas.
Tan sólo en la última semana han sido localizados a un costado del estero del poblado de Jesús María, el cual está ubicado en los límites de la calle 500 y a cinco kilómetros al sur de Corerepe, los restos de dos hombres convertidos en osamenta y cuando menos dos más en el último año.
Casquillos mohosos de calibre 7.62 por 39 milímetros de rifle AK-47 conocidos como ?cuernos de chivo?, de .223 para AR-15 y otros de más reciente uso de arma corta .9 milímetros quedaron esparcidos como testigos mudos de los crímenes que de acuerdo con autoridades ahí se consumaron.
En la lámina de un par de tambos de 200 litros que fueron habilitados como asadores para preparar alimentos, resaltan múltiples orificios de bala que sin ninguna restricción al parecer se detonaban en esa árida zona, poco fértil para el cultivo agrícola pero no así para el de cuerpos de personas asesinadas.
Debajo de la ramada que fue habilitada como una especie de campamento, donde también se aprovechaba para las noches de parranda, se aprecian unos palos secos con unos plásticos en color blanco donde, de acuerdo con policías, aparentemente se ataba y torturaba a las personas que eran llevadas privadas de la libertad.
Según investigaciones de las corporaciones locales, la mayoría de los integrantes de esa célula delictiva que operaba en esa zona del municipio fueron ultimados en un enfrentamiento ocurrido hace alrededor de un año.
Autoridades municipales y estatales no descartan que en la zona pudieran encontrarse restos de más personas sepultadas de forma clandestina, una modalidad que adoptó la delincuencia organizada en la última década y que ha dejado a cientos de desaparecidos en toda la entidad.JE
Campamento de tortura y muerte
El monte entre Corerepe y Jesús María, se convirtió en zona de operaciones de célula delictiva, donde siguen apareciendo restos humanos
Fuente: Internet